Un crecimiento de 4,1 % tuvo la economía colombiana en mayo, según informó el Índice de Seguimiento-ISE del Dane. Ese resultado corresponde a lo que la entidad de las estadísticas llama serie original, es decir, sin tener en cuenta circunstancias estacionales que puedan diferencias las fechas del año anterior con las que se comparan los datos.
Entre tanto, la serie ajustada por efecto calendario mostró una expansión de 4,08 %, según el informe.
En el año corrido, el crecimiento económico va en 2,77 %, lo que está en línea con las expectativas generales de crecimiento para el año, que, en promedio, bordean el 2,6 %.
Por sectores
La agricultura, que es parte de un conjunto de actividades primarias, como se denominan las que hacen parte de la medición del ISE, siguió en terreno negativo, con una cifra de -0,22 %, lo que, sin embargo, es mejor que el resultado que se tenía en igual mes del año anterior: -3,33 % y del resultado de abril, cuando el ISE era de -2,04 %.
Dentro de las actividades primarias también está la ganadería, la pesca, la silvicultura y minería. Es decir, las que provienen de recursos directamente de la naturaleza.
En cuanto a las actividades secundarias, de las cuales hacen parte la industria manufacturera, la construcción y la generación de energía, lo que corresponde a ramas de la economía que transforman materias primas y podrían estar siendo tocadas por tasa de cambio y situaciones globales, la cifra de expansión fue de 0,47 % respecto al mes de mayo de 2025.
El impulso provino entonces por las actividades terciarias, que son las que se relacionan con prestación de servicio sin producir bienes materiales. Allí está el comercio, el transporte, el turismo.
En conjunto, este paquete se impulsó en 5,36 %, lo que explica el resultado definitivo.
En el contexto del panorama económico, el centro de pensamiento económico Anif puso sobre el tapete las implicaciones macroeconómicas que tienen algunos fenómenos, como es el de la migración, en las expectativas de la economía para el año. Por ejemplo, hay una mayor salida de colombianos por trabajo, estudio y hasta residencia en el exterior, lo que, a juicio del mencionado centro de pensamiento, podría ser positivo, ya que implicaría incremento en el envío de remeses, recursos que podrían entrar a la economía a través del consumo.
Entre tanto, también estaría en el horizonte un posible efecto negativo sobre la tasa global de participación laboral, por lo cual, Anif sugiere poner atención en ambas.