Los alimentos están más caros; el costo de la energía hace que los integrantes de las familias abran los ojos cada vez que llega la factura.
Esas circunstancias cotidianas se explican por la inflación, indicador que en septiembre de 2026 se ubicó en el 6,29 %, por encima del registrado en el mismo periodo del año anterior: 5,18 %. Un indicador similar no se presentaba desde julio de 2024, según registra el Dane en sus estadísticas.
La inflación en el mes fue del 0,37 %, lo que también evidencia una tendencia al alza, pues en el mismo mes del año anterior se ubicaba en el 0,32 %.
En el acumulado del año, es decir, de enero a septiembre, los precios al consumidor se han incrementado en un 5,74 %, mientras que el dato de igual periodo del año anterior era del 4,56 %.
¿Qué está ejerciendo presión?
El tema de los alimentos no requiere foco, sino un reflector. En el dato anual, este componente, que es necesario para los hogares y es el que se lleva casi todo el ingreso de las familias más vulnerables, se ubicó en un 6,74 %, mientras que el gasto en restaurantes y hoteles, que también refleja el alto costo de los alimentos, registró una inflación del 9,44 %.
Esos dos rubros estuvieron entre los cinco que se incrementaron por encima de la inflación nacional. Los otros tres también son altamente demandados por los colombianos: salud, con una variación anual del 7,79 %, sigue presionando al alza los precios.
De igual manera, el gasto en educación ahora pesa más en la billetera de los hogares colombianos, pues la inflación de este segmento de la medición del Dane fue del 7,49 %. Y el quinto elemento que impulsó el índice de precios al consumidor fue el de muebles y artículos para el hogar, con un indicador del 6,75 % en los 12 meses hasta septiembre.
La papa está cara
Teniendo en cuenta que el fenómeno de El Niño ha generado incertidumbre entre los productores del campo, que han optado por aplazar siembras, hay productos de primera necesidad que se han encarecido de forma severa. Es el caso de la papa, que es uno de los alimentos básicos de la gastronomía de los hogares (el incremento anual de la papa fue del 78,24 %).
Un gasto que generó polémica en Colombia desde inicios de año, el de la administración de copropiedades, debido a que es uno de los afectados por el incremento del salario mínimo, ahora se ve reflejado en la inflación. Este componente tuvo una variación del 17,14 %.
Migrar de un alimento a otro, para pasar el trago amargo de la inflación al alza, no parece ser fácil. Las frutas frescas mostraron un alza visible del 16,64 %, y la carne de res y derivados, que también son productos básicos de la canasta familiar, registró una variación del 14,22 % en los precios al consumidor.
Por el contrario, entre lo que estuvo más barato, con una inflación negativa, están la zanahoria (-39,68 %), las legumbres secas (-11,56 %) y la carne de cerdo (-6,17 %).
Los sectores socioeconómicos más golpeados
Se dice que la inflación es el peor impuesto para los ciudadanos, pero es común que los más golpeados sean los colombianos más vulnerables. En esta ocasión, el balance anual indica que fue la clase media la que más vio aumentar los precios: 6,30 %. En el caso de la clase media, la inflación para esta franja de la pirámide socioeconómica fue del 6,32 %.
Entre tanto, durante el mes de septiembre, los hogares más afectados por la inflación mensual resultaron ser aquellos en situación de pobreza, con un indicador del 0,41 %, por encima del resultado total del mes (0,37 %). Incluso, para los colombianos en condición de vulnerabilidad, también fue más alta la inflación: 0,39 %.