SEMANA: ¿Qué sucedió en la reunión con el ministro de Agricultura, de la cual salió usted echado?
José Félix Lafaurie (JFL): Desde el Ministerio de Agricultura citaron a todos los gremios a las 2 de la tarde. De Fedegán íbamos varios porque era de mucho interés escuchar lo que el Gobierno quiere hacer para el sector ganadero. Solo dejaron entrar a tres personas y a mí.
Arrancó la reunión y el ministro presentó seis diapositivas en una actitud de sobradez. En la primera imagen dijo que no se explica por qué en Colombia se come más pollo que carne y criticó que siguiéramos en 18 kilos per cápita.
Pensé entonces que, como el ministro es un hombre rico, no entiende que los pobres compran la proteína que pueden según su ingreso. Es algo que sucede aquí, igual en Brasil, y en todas partes del mundo.
SEMANA: ¿En qué momento surgió el tema del billón de pesos que ha recaudado el Fondo Nacional del Ganado con la cuota parafiscal de los ganaderos?
JFL: Fue en la segunda diapositiva. El ministro pidió que le explicaran por qué el Fondo Nacional del Ganado, desde 2019 a la fecha, se ha gastado un billón de pesos.
En ese momento le pedí al viceministro que estaba frente a mí que me compartiera una hoja para ir anotando lo que posteriormente quería responder.
“¿Para qué pide una hoja?”, preguntó el ministro. Respondí que era para poderle dar las explicaciones de cada mensaje. Y allí fue que él dijo entonces que más bien —si quería— me fuera de la reunión. Contesté que no me iría. Y siguió con la tercera diapositiva, que se refería a una auditoría al Fondo del Ganado que administra Fedegán.
“Ojalá la haga”, manifesté.
SEMANA: Hasta ahí no parece tan grave lo sucedido.
JFL: Se produjo allí otro incidente. Me reclamó porque —a su juicio— desde el gremio le habíamos hecho mala publicidad al Gobierno con el tema del fenómeno de El Niño, al referirnos a las muertes de los animales.
Le respondí que había sido alguien en Asoganorte (gremio ganadero de la región Caribe) que confundió 407 con 4.000 y pico. Y le sugerí que pidiera allá las explicaciones.
Entonces, una vez más me dijo que me fuera del Ministerio. Y de nuevo contesté que se trataba de un despacho público. En respuesta, me indicó que si no me iba, me sacaría. Inclusive, amenazó con terminar la reunión si no me iba.
SEMANA: ¿Qué razón de fondo cree que hay para que la situación se pusiera tan tensa?
JFL: Primero, debo decir que a la entrada de la reunión nos quitaron bolsas, celulares; ni bolígrafos pudimos entrar. Tuvimos que pasar por un detector de metales.
La razón que me pregunta tiene que ver con el hecho de que él fue asesor de Iragorri (Aurelio) en 2014, en el punto más álgido de la discusión de Fedegán con el Gobierno por el tema de las Farc. Esto hará parte de un libro en el que quise revivir lo que nos pasó y que titulé Crónica de un atropello, prologado por Alejandro Ordóñez (antes de que lo nombraran).
En ese entonces fue (el ministro) donde cinco miembros —de 22 miembros— de mi junta directiva a decirles de manera individual que si me quitaban a mí, Iragorri les restablecía el fondo, pero lo nombraran a él presidente de Fedegán.
Poco tiempo después, Rafael Mejía se retiró de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC). Él presentó su hoja de vida como uno más. La SAC tiene una institución interna que es un grupito más reducido de miembros de junta. Allí siempre ha estado Fedearroz y otros gremios de los más grandes en el sector. Rafael Hernández (presidente de Fedearroz) cometió el “pecado” de decir que la hoja de vida de este señor no tenía ni el perfil ni la trayectoria para nombrarlo presidente de la SAC (estamos hablando de 2016-2017, que fue cuando nombraron a Jorge Bedoya).
Esa sola razón es la que ha tenido ahora que llegó de ministro para cobrarle a Rafael Hernández. Es un ministro que llega a cobrar viejas deudas y a creer que se puede lucir con uno.
SEMANA: ¿Cuándo vence el contrato de administración del Fondo del Ganado que hoy tiene a su cargo Fedegán?
JFL: En el año 2029. La Ley 89 dice que se contratará con Fedegán. La ley está vigente, a menos que la modifiquen (por ejemplo, en el Plan de Desarrollo).
SEMANA: El asunto es que el Gobierno ejerce control sobre los recursos que van al Fondo del Ganado; es decir, esa fricción con el Ministerio de Agricultura podría no ser conveniente. ¿Qué opina?
JFL: Yo llevo 17 ministros; el periodo de presidente de Fedegán se renueva cada dos años (el actual se acaba en diciembre). Llevo 22 años al frente del gremio, elegido de manera unánime. La junta nueva de Fedegán ya prácticamente está reelegida.
SEMANA: Sobre la mención que hizo el ministro de Agricultura, del billón de pesos que ha gastado Fedegán, ¿qué podría decir? ¿En qué se ha invertido?
JFL: Esos recursos hay que dividirlos en 8 años. Solo para mencionar una inversión: el Fondo Nacional del Ganado es el que vacuna y hace bien su trabajo. Únicamente la campaña de vacunación cuesta 80.000 millones al año. Vacunamos a unos 30 millones de animales.
Además, Fedegán no puede disponer de un solo peso. El gremio solo cumple el mandato de la junta del fondo y el Gobierno tiene derecho a veto. Por lo tanto, ni un solo peso se puede gastar sin autorización plena del Ministerio.
SEMANA: Entonces, ¿qué hará si desde los gremios se requiere una relación estrecha con el Gobierno?
JFL: Presentaré una queja disciplinaria ante la Procuraduría.