Aunque dijo que buscaría “no estar en debates álgidos y situaciones complejas”, como las que se vivieron entre el Gobierno y el Banco de la República en semanas pasadas, el gerente del emisor, Leonardo Villar, se fue acalorando.
Inició con un discurso cauteloso y argumentativo, durante la jornada en el Congreso de la República, donde de nuevo se encontró con el ministro de Hacienda, Germán Ávila, para acudir a una citación de la Comisión Tercera de la Cámara de Representantes.
Pero en algún momento, se defendió a nivel personal. “Me ofende, en lo personal, que se diga que estoy actuando según los intereses del sistema financiero. Tengo una trayectoria profesional”, expresó visiblemente molesto.
Por el contrario, manifestó que los bancos ven afectadas sus utilidades cuando se suben las tasas de interés, que es lo que critica el Gobierno, trinchera desde la cual se busca presionar para que se reduzcan y se estimule así el crecimiento de la economía.
Ese fue uno de los mensajes que motivó el fuerte debate entre el emisor y el Ejecutivo, en medio de las diferencias con la aplicación de la política monetaria.
Toda una cátedra
Villar dio toda una cátedra, con argumentos contundentes acerca de la forma en la que actúa la junta directiva, que en la más reciente reunión decidió por unanimidad dejar las tasas de interés de referencia quietas. Hacía meses que no había una decisión por unanimidad.
El alejamiento de la meta de inflación, que va en un 5,6 %, mientras se busca llegar a un 3 %, es uno de los motivos de controversia, pues desde la perspectiva de MinHacienda no sería adecuado aplicar apretones con las tasas de interés, solo en busca de converger a esa cifra.
Entretanto, para el Banco de la República, según la sustentación que hizo Villar, lo inadecuado es tener en la mira la idea de abandonar dicha meta. Es más, sustentó que ese alejamiento del 3 % ha tenido ya su efecto: “Ayuda a que haya expectativas de tasas de interés más altas”, manifestó.
El gerente mencionó uno a uno los puntos que han sido parte de la polémica y se refirió así a la crítica desde el Gobierno, de que la junta del Banco se base en las encuestas de los analistas que, con modelos elaborados, hacen pronósticos sobre la inflación a largo plazo.
El Ministerio de Hacienda, en el momento de la disputa, señaló que, al tener en cuenta esas posiciones, se estaba favoreciendo al sistema financiero, lo que ahora fue rebatido por Villar. “Los académicos y sindicatos (que son los que MinHacienda quiere escuchar y que participen en la política monetaria) tienen expectativas mayores”, argumentó.
La réplica
El ministro de Hacienda, por su parte, utilizó su intervención para reiterar las diferencias que tiene con Villar en cuanto a la política monetaria.
Por ello, manifestó que no se han tenido en cuenta elementos de la geopolítica como detonantes de una alza en la inflación y se critica el incremento aplicado en el salario mínimo, porque podría tener presiones inflacionarias, mientras que el Gobierno piensa en el efecto redistributivo, lo que a su vez impulsa el crecimiento económico, dijo Ávila.