Una nueva escalada en el precio del petróleo se registró este miércoles, 9 de septiembre, en el entorno global.

El crudo, elemento clave para la economía colombiana, se remontó por encima de los cien dólares por barril, considerado el nivel más alto desde julio.

La circunstancia obedece al recrudecimiento de los combates en Oriente Medio. Las fuerzas estadounidenses atacaron cinco petroleros iraníes en el golfo Pérsico, mientras que Irán respondió atacando bases de Estados Unidos en Jordania, según una publicación de Forbes.

El efecto lo sienten de inmediato los usuarios de combustibles. La gasolina en Estados Unidos se situó en 4,22 dólares por galón el miércoles, frente a los cerca de 4 dólares de hace un mes, de acuerdo con la publicación.

Sin duda, el coletazo que le da al precio internacional del petróleo el conflicto ya se ha evidenciado en otros momentos. En junio, después de que Estados Unidos e Irán firmaran un acuerdo de paz provisional, el crudo bajó, aliviando el bolsillo de los compradores de combustibles.

Estrecho de Ormuz. Foto: AP Photo/Amirhosein Khorgooi

El fuerte aumento del precio del petróleo no es un tema menor, pues puede tener un efecto dominó, principalmente en la inflación, lo que podría llevar a los bancos centrales a verse forzados a subir tasas de interés. En el caso de Colombia, se proyecta que cerrarían el año alrededor del 12,5 %, para anclarse allí hasta mediados del próximo año.

Con ello, las expectativas de crecimiento de la economía no tendrían el camino despejado para consolidarse.

En Estados Unidos, por ejemplo, el recrudecimiento del conflicto en Oriente Medio ha ejercido presión sobre el precio del diésel, llevándolo a un máximo histórico de 5,94 dólares por galón este miércoles, según Forbes. Esto representa un incremento del 60 % respecto al precio antes del conflicto, que se situaba en 3,71 dólares, señala la publicación.

Forbes resalta que ese combustible es clave para la maquinaria pesada y vehículos de carga, lo que arrastra a su paso múltiples costos que finalmente llegan al consumidor vía inflación, con precios de los alimentos más altos, entre otros.