Después de un momento de tensión que surgió durante la semana pasada, cuando el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, estaba citado a las comisiones económicas del Congreso de la República para resolver inquietudes alrededor del proyecto de ley de Presupuesto 2027, este lunes 7 de septiembre se realizó una nueva reunión con los coordinadores ponentes y ponentes de la iniciativa legislativa.
Como conclusión del encuentro, el funcionario habló con optimismo al considerar que se trató de una reunión positiva, en la que tuvo la oportunidad de explicar los pormenores de la carta financiera para el próximo año, aforada en 635 billones de pesos.
No obstante, fuentes cercanas a la reunión sostenida entre representantes del Ejecutivo y el Ministerio de Hacienda confirmaron que el encuentro no se extendió mucho, toda vez que el ministro Gómez ya había explicado en el recinto del Parlamento la propuesta presupuestal.
En 20 días
Lo que sí se habría mencionado en el espacio es que, en unos 20 días, el Ministerio estaría llevando al Congreso la Ley Fiscal, la cual será primordialmente para reducir el gasto público, en el entendido de que el presupuesto tuvo que crecer en 60 billones de pesos más, en comparación con el que había radicado el Gobierno saliente y fue devuelto por los congresistas.
Existe una fuerte presión para que el Gobierno destape la propuesta fiscal, pues en el Congreso estiman que es un elemento determinante para aprobar el monto del presupuesto, lo cual, según establece la norma, debe hacerse antes del 15 de septiembre.
No en vano, ya se tiene el antecedente ocurrido con el pasado presupuesto, que entró al Legislativo con un plan de ingresos y gastos. Para la obtención de recursos se radicó una ley de financiamiento que no tuvo acogida en el Parlamento, por lo cual el proyecto de presupuesto quedó desfinanciado.
De ahí que ahora se pida como pieza clave para que pueda avanzar el proyecto, el plan de financiamiento que manejará el Gobierno el próximo año, que el Ministerio de Hacienda ha llamado Ley Fiscal o de rescate económico.