Existe una frase muy repetida en el mercado: solo existen dos idiotas, los que predicen el precio de la moneda y los que les creen.

Y es siempre mejor ser un idiota que se atreve a razonar, que un esclavo del principio de autoridad. Como diría Andrew Carnegie: “El que no puede razonar es un necio; el que no quiere es un fanático y el que no se atreve es un esclavo”.

Así que aquí va nuestro razonamiento que muestra que existe un escenario probable en el cual el dólar puede llegar a niveles de $5.200.

Un Dollar Index (DXY) fuerte, un petróleo cayendo 20 % desde su precio máximo y un mercado que empieza a digerir el impacto de la reforma tributaria de Gustavo Petro hace que el camino hacia un dólar a $5.200 tenga una probabilidad importante.

¿Qué explica el precio del dólar en Colombia? ¿Es Gustavo Petro?

Usuarios de Twitter y algunos medios han relacionado el comportamiento de esta moneda con la llegada al poder de Gustavo Petro.

Sin embargo, esta afirmación es falsa.

Las políticas fiscales que estén contra el mercado pueden amplificar la depreciación, pero no son la causa.

La moneda no es la suma de factores, es su multiplicación

Es común ver en la literatura económica a la moneda explicada como la suma de varios factores, para el caso del peso colombiano: dólar global y petróleo, riesgo país.

Sin embargo, el comportamiento de las monedas no es lineal. No es la suma de los factores, sino que puede ser la multiplicación de ellos.

Por ejemplo, en el dólar contra el peso colombiano: el efecto inicial de un dólar fuerte global (DXY) se amplifica cuando el precio del petróleo cae. En un escenario de política económica antimercado, por parte del gobierno de turno, se amplificaría aún más este efecto.

En este modelo de papel, el escenario más fuerte es $5.200 y el más débil $3.900.

¿De qué depende el dólar global?

La respuesta está en el viejo continente: el euro. La eurozona tiene un problema energético estructural.

El euro representa el problema, el dólar la solución. Con sus grandes exportaciones de gas licuado, Estados Unidos es la respuesta temporal para una Europa en crisis energética.

Lo que pase en el Viejo Continente será más importante en nuestro futuro de lo que imaginamos.

Esperamos un nuevo precio del euro bien por debajo de la paridad con el dólar.