Estos son los principales puntos por los cuales el Gobierno de Petro puede considerarse el peor en términos económicos, no solamente de este siglo, sino de nuestra historia republicana.
La economía tuvo el peor crecimiento de los últimos 30 años, y eso que existen dudas sobre la veracidad de los datos del Dane.
La inversión, ya sea extranjera o local, está en los niveles más bajos desde que tenemos datos. ¿Quién se monta en un bus con el chofer borracho? Nadie.
El sector de la minería quedó en el piso. Se fomentó la minería ilegal frente a la legal, cayeron las exportaciones y los impuestos de los legales frente a la ilegalidad.
Ha sido el Gobierno donde menos construcción de vivienda de interés social se ha hecho. Acabó con el subsidio. Adicionalmente, el aumento del salario mínimo incrementó su precio.
Ha sido el Gobierno que más se ha endeudado: más del doble de gobiernos anteriores y batió el récord de deuda como porcentaje del PIB.
El hueco fiscal no es comparable con ningún otro gobierno anterior. Fue un irresponsable fiscal de principio a fin. Es el más alto de toda la región.
Ha sido el gran responsable del repunte de la inflación por cuenta de medidas populistas como el aumento del salario mínimo.
El incremento de la informalidad es otra de sus responsabilidades. Esto implica menor recaudo pensional e impositivo.
El aumento del tamaño del Estado nunca había sido tan fuerte. Generó una cantidad absurda de empleos que no son productivos y mucho menos necesarios.
La pérdida de varios escalones en la calificación de riesgo soberano ha hecho que se tengan que pagar tasas más altas para la consecución de recursos en los mercados, incluso por encima de países con menor calificación.
Como pueden ver, este Gobierno ha sido la debacle para la economía, así sus áulicos sigan repitiendo y repitiendo que está bien y que ha sido el mejor presidente de la historia.
No será fácil para el nuevo Gobierno tranquilizar a los mercados, disminuir la percepción de riesgo y, por supuesto, mejorar el perfil de la deuda. Esto tomará años.
Yo le pongo que, por cada año malo de Petro, necesitaremos por lo menos tres años para su recuperación. Por eso es tan importante que en cuatro años haya continuidad en las políticas. De lo contrario, no se alcanza a reponer todo lo dañado.
Otro de los grandes desastres que deja Petro es el debilitamiento del esquema de creadores de mercado por cuenta del mal manejo que se le dio a la Dirección de Crédito Público. No existe credibilidad hoy; no se pueden tener aliados cuando, al mismo tiempo, se les opera por fuera del esquema. Ahí se necesita volver a crear confianza. Este esquema es fundamental para la liquidez de los TES y la consecución de recursos en el futuro.
Mucho trabajo tendrá el equipo económico en este Gobierno. Debe ser con calma, pero sin pausa.