Varias instituciones de formación técnica y tecnológica expresaron su rechazo a la propuesta planteada por el Ministerio de Educación de eliminar los exámenes de admisión y los mecanismos de selección para el ingreso a la universidad.

Para Unigermana, la discusión sobre el acceso a la educación superior es legítima y necesaria, pero no puede partir de la eliminación de instrumentos que permiten garantizar estándares mínimos de calidad, orientar trayectorias educativas y fortalecer la meritocracia.

“El país debe dar una discusión seria sobre cómo ampliar el acceso a la educación superior, pero eliminar por completo los mecanismos de selección es una muy mala idea. Pretender que todos los modelos funcionen sin ningún criterio de ingreso no solo es inviable, sino que deteriora la calidad”, afirmó el rector de Unigermana, Eduardo Behrentz.

Además, advierte que la eliminación de estos instrumentos desconoce la complejidad del sistema educativo y las diferencias entre instituciones, programas y niveles de formación. De hecho, en lugar de fortalecer el acceso con calidad, se podría generar desarticulación, sobrecarga en las universidades y una disminución en los estándares académicos.

“Una analogía clara es la de una selección de Colombia de fútbol. Si queremos ser competitivos y clasificar a un mundial, debemos tener procesos basados en el mérito, el desempeño y la competencia. Pensar que todos tienen el mismo derecho automático a integrar la selección, sin ningún tipo de evaluación, termina debilitando el resultado colectivo”, agregó Behrentz.

Unigermana, como institución de educación superior, subraya que el debate no debe centrarse en eliminar los mecanismos de evaluación, sino en mejorar su calidad, pertinencia y equidad. Existen múltiples alternativas para perfeccionar los sistemas de admisión, hacerlos más incluyentes y reducir brechas, sin sacrificar los principios de exigencia académica.

Finalmente, la institución hizo un llamado al Gobierno nacional, al Congreso y a los actores del sistema educativo a abrir una discusión técnica, informada y responsable sobre el futuro de la educación superior en Colombia, evitando decisiones que, bajo la intención de ampliar el acceso, terminen afectando la calidad y la competitividad del país.