Ya es uno de los personajes del año en el mundo y brilló en el mundial de fútbol femenino en Francia, dónde no sólo llamó la atención con sus goles, sino también por sus posturas políticas y su rebeldía. Una homosexual declarada, que desde hace unos años decidió no cantar el himno de su país para protestar contra todas las injusticias sociales y raciales, le dijo a Trump que nunca iba a ir a "la puta" Casa Blanca. Y cuando esté le respondió que primero tenía que ganar algo, su respuesta fue en la cancha: Estados Unidos consiguió el tetracampeonato y ella hizo uno de los goles en la final. Lea la nota completa aquí