Debido al impacto de la covid-19 y las medidas de aislamiento obligatorio de los diferentes gobiernos del mundo, Latam Airlines y algunas de sus filiales presentaron ante una corte de Estados Unidos la solicitud para acogerse a un proceso de reorganización voluntaria, amparadas en el Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de ese país. La compañía chilena informó que su Junta Directiva aprobó esta decisión luego de la paralización de más del 95% de sus operaciones. Además, acogerse de forma voluntaria al Capítulo 11 protege a la compañía de las demandas de sus acreedores y otras partes interesadas y, al mismo tiempo, le permite continuar operando con sus principales activos, proveedores, partes financistas, reguladores y trabajadores, mientras estructura una reorganización vinculante para ser viable financieramente en un escenario pospandemia. Roberto Alvo, Chief Executive Officer de Latam Airlines, explicó la medida: “Hemos implementado una serie de medidas difíciles para mitigar el impacto de esta disrupción sin precedentes a nivel de toda la industria. Pero, al final de cuentas, este camino representa la mejor opción para sentar las bases correctas para el futuro de nuestro grupo de aerolíneas. Tenemos la mirada puesta en un futuro poscovid-19 y estamos enfocados en transformar al grupo para adaptarlo a una nueva forma de volar, donde la salud y la seguridad de nuestros pasajeros y colaboradores son los objetivos primordiales”. La compañía aclaró que dentro del proceso de reorganización se encuentran su matriz en Chile, al igual que sus filiales en Colombia, Chile, Perú, Ecuador, Estados Unidos de América, Islas Caimán y Países Bajos. Las filiales de Argentina, Brasil —incluyendo su matriz intermedia en Chile Holdco I S.A.— y Paraguay no están incluidas en el Procedimiento Capítulo 11. Lea también: Latam despedirá a 1.400 personas en Colombia, Chile, Perú y Ecuador Por otra parte, y de forma paralela, el grupo chileno ha negociado y obtenido compromisos de financiamiento de los accionistas vinculados a las familias Cueto y Amaro, y Qatar Airways por US$900 millones, cuya disponibilidad está sujeta a la negociación de los acuerdos definitivos y a que sean aprobados como debtor in possession financing bajo el Procedimiento Capítulo 11. Además, Latam y sus filiales también están sosteniendo conversaciones con los gobiernos respectivos de Chile, Brasil, Colombia y Perú para buscar apoyo y acceder a financiamiento adicional, proteger empleos, en la medida que sea posible, y minimizar la disrupción de sus operaciones. Por último, Latam Airlines Group informó que continuará operando vuelos de pasajeros y carga, sujetos a la demanda de sus servicios y restricciones de viajes. Se honrarán todos los pasajes actuales y futuros, así como los vouchers de viaje, millas y beneficios de viajero frecuente y políticas de flexibilidad. Agregó que los empleados del grupo seguirán recibiendo sus salarios y beneficios, según lo estipulan los términos de sus acuerdos laborales; así mismo, los proveedores recibirán sus pagos en tiempo y en forma por todos los bienes y servicios entregados desde el 26 de mayo de 2020 en adelante y a lo largo de este proceso. De esta forma, Latam se convierte en la segunda gran aerolínea latinoamericana en acogerse de forma voluntaria al Capítulo 11. El pasado 10 de mayo, Avianca Holdings anunció que se había acogido de forma voluntaria a este proceso en Estados Unidos por el impacto de la covid-19 en sus finanzas. Lea también: Avianca a ley de quiebras