El 21 de marzo de 2023, en horas de la mañana, Alba Camacho habló con su hijo Andrés Nivia, quién estaba en Chetumal, México. El plan era que ella viajara de Pitalito (Huila) a visitarlo, faltaban unos detalles para despegar el 30 del mismo mes. Pero el afán del día a día pospuso la charla matutina que solía durar largas horas. La última vez que habló con él eran las 10:30 de la mañana por video llamada. Y en la noche recibió la noticia a la que le teme cualquier madre. Le informaron que su hijo de 39 años había perdido la vida en medio de un accidente de tránsito, cuando salió a hacer ejercicio en la bicicleta que había arreglado precisamente esa tarde.
El viaje que Alba y su hijo habían planeado durante meses para que ella conociera México se adelantó de manera trágica, tuvo que viajar sola a reconocer el cuerpo del tercero de sus 6 hijos. “Fue desgarrador, cuando vi su cuerpo todo maltratado, la parte derecha tenía múltiples heridas y lo peor fue lo que descubrí al ver uno de los videos de la zona”, dijo la mujer de 57 años a SEMANA.
Solo pudo ver un video, porque las autoridades no le han facilitado el de las múltiples cámaras que hay en la zona. En el que observó, se ve desde lejos cómo en la avenida un camioneta pasa sin piedad por encima de él. El vehículo anda a alta velocidad, lo embiste, no tiene el mínimo asomo de sorpresa en el momento del golpe y, por el contrario, en lugar de hacer un amague para frenar sigue el recorrido sin disminuir la velocidad. “Es como si el propósito fuera atropellarlo, el conductor no se detiene”, dice la mujer con el dolor de ver una y otra vez la imagen, tratando de concluir qué pudo haber pasado.
Andrés viajó a México buscando mejores oportunidades laborales, su talento y pasión era la música, por esa razón siempre se destacó como DJ y promotor de la música electrónica en Huila; tenía renombre, pero su sueño era traspasar fronteras. México fue un país que siempre lo cautivó, ya había vivido allí por periodos cortos y el 19 de febrero de 2022 decidió radicarse del todo, esperando que su nombre ya fuera conocido en los escenarios internacionales.
Inicialmente llegó a radicarse en Cancún y luego viajó al estado de Quintana Roo en la cuidad, Chetumal. Un lugar propicio para su oficio, región universitaria y turística. Trabajó inicialmente en talleres de mecánica y paralelamente con la música. Al parecer, nunca estuvo vinculado a negocios ilegales, ni tampoco tenía enemigos que pudieran hacerle daño. Sin embargo, en información que ha recibido la familia de manera extraoficial y en las redes sociales hablan que la muerte de Andrés es un claro ejemplo de cómo buscan callar a las personas en esa región del país, en las que los carros fantasmas se utilizan como aliados de crímenes.
Aunque en el lugar donde sucedieron los hechos hay varias cámaras de alta tecnología, incluso, algunas que son conocidas como C4 que alcanzan a identificar el rostro e identidad del conductor, llama la atención que la familia no ha sido notificada de avances ni hallazgos por parte de la Policía, pese a que en el lugar habría quedado una pieza de la camioneta. “Ruego con el alma en mis manos a las autoridades de México que agilicen la investigación y a las colombianas que nos ayuden con la gestión diplomática para que esto se resuelva pronto. Porque no podemos permitir que sigan matando a colombianos en ese país y que todo quede impune”, puntualizó Alba.
SEMANA se contactó con el cónsul de Colombia en esa región de México y se puso a disposición de guiar y apoyar a la familia del DJ a esclarecer su muerte, con asesoría jurídica y triangulación con las autoridades.