Expertos dicen que la edad más productiva del ser humano son en los 30 años, por eso es que se recomienda fijar metas realistas, pues dicha decisión tomada a temprana edad serán el reflejo de la vejez. Los 20 son una etapa de descubrimiento y los 30 suponen un período de establecimiento.

El tiempo juega un papel fundamental a la hora de planear las finanzas personales o colectivas. Foto: Getty Images

La tercera década de las personas, dicen, está cargada de más experiencias, enseñanzas y oportunidades económicas. Es considerada una de las edades más fructíferas, a lo claro de la vida, ya que las oportunidades laborales son más recurrentes por la experiencia ya adquirida y la juventud que aún se tiene. Hay mayor oportunidad de ahorrar, viajar y obtener activos personales.

Para lograr lo anterior es importante: crear hábitos saludables, elegir una carrera profesional que apasione, construir tu patrimonio a través de la inversión, crear un fondo de emergencia, invertir en un proyecto de vivienda propia y ser independiente financieramente.

La inteligencia artificial (IA) se entromete en varios ámbitos y uno de ellos son las finanzas. Getty Images. Foto: Getty Images

Por su parte, la Organización de Consumidores y Usuarios en España realizó una lista de consejos para las personas que buscan ahorrar o invertir, pero recomienda que lo planeado debe hacerse según la edad, porque el comportamiento financiero no es el mismo en cada etapa de la vida. Por ejemplo, para las personas mayores de 60 años, la organización financiera recomienda que es importante tener un “colchón” de dinero para imprevistos, que debe ser de tres meses de ingresos.

A los 40 años, la organización dice que las inversiones a esta edad son las más productivas porque se deben a los rendimientos que se van generando, no solo sobre el capital aportado, sino por los rendimientos acumulados, aconseja que invertir en los productos de fondo de inversión o seguros de ahorro.

Consejos de una experta de Harvard para el cuidado de las finanzas personales

Por ejemplo, a partir de los 25 años, con solo ahorrar 50 euros al mes hasta los 65 años, esas 480 cuotas mensuales que suponen 24.000 euros ahorrados se pueden transformar en un capital final que ronde los 100.000 euros.

A partir de los 50 años, dice la organización, que esta etapa de la vida todas las oportunidades de inversión están abiertas: acciones, obligaciones, fondos y ETF (fondos cotizados). La OCU aconseja diversificar e invertir a largo plazo. Asimismo, es importante tener una reserva de liquidez equivalente a tres meses de ingresos, aproximadamente. En esta década, se considera que se puede seguir destinando una gran parte de los ahorros a las acciones. Es una edad ideal para abordar la inversión directa y comprar acciones, obligaciones en las subastas.

El ahorro es el principal aliado de aquellos que gozan de una buena salud financiera. Foto: Getty Images

A los 60 años, generalmente los ingresos se ven reducidos, pero los gastos no, por lo que lo más habitual es pensar en ir “echando mano” de lo guardado más que en seguir haciendo aportaciones. La OCU “aconseja tener un colchón para imprevistos superior a tres meses de ingresos”. Dejando de lado el colchón, las inversiones se abordan desde un doble eje: “Por un lado, el de ir rotando hacia posiciones más conservadoras conforme se avanza más en esta edad dorada. Y por otro, materializando parte de los ahorros acumulados para hacer frente a los gastos”, concluyen los expertos de la OCU.