Los créditos de bajo monto se han convertido en una alternativa para quienes necesitan financiar gastos imprevistos, cubrir obligaciones pendientes o atender necesidades personales sin recurrir a préstamos de grandes cantidades.
Sin embargo, acceder a estos recursos implica revisar cuidadosamente las tasas de interés, pues las diferencias entre entidades pueden representar un costo significativo para los usuarios.
De acuerdo con cifras de la Superintendencia Financiera de Colombia, con corte al 2 de octubre de 2026, Nequi, Banco Falabella y Nu Colombia registran algunas de las tasas promedio más bajas en esta modalidad de financiación, especialmente para obligaciones con plazos superiores a un año y de hasta dos años.
En ese segmento, Nequi presenta una tasa promedio de 41,5 % efectivo anual (E.A.), seguido de Banco Falabella, con un 47,3 %, y Nu Colombia, con un 50,4 %. En contraste, entidades como Davivienda, Bancolombia, Banco de Bogotá y Tuya reportan tasas promedio que van desde un 58,9 % hasta un 63,1 %.
Las diferencias también se observan en los préstamos con plazos de hasta seis meses. Nequi registra una tasa promedio de un 46,11 %, mientras que Banco Falabella alcanza un 47,06 % y Nu Colombia, un 48,94 %. Estas cifras corresponden a promedios reportados y no necesariamente representan la oferta que recibirá cada solicitante.
¿Por qué estos créditos tienen intereses elevados?
Según los análisis del sector financiero, estos productos suelen manejar tasas superiores a otras modalidades de financiación debido a sus costos operativos y al riesgo asociado con el incumplimiento. Además, algunos solicitantes tienen poca experiencia crediticia o ingresos variables, factores que dificultan evaluar su capacidad de pago.
A esto se suma que los préstamos de bajo monto generalmente no cuentan con garantías suficientes para respaldar la deuda. Aunque su proceso de solicitud suele ser sencillo y puede realizarse digitalmente, esa facilidad no significa que sean económicos.
Antes de solicitar un crédito, los consumidores deben revisar la tasa ofrecida, el plazo, las cuotas y el costo total que deberán pagar. También es importante comprobar que los pagos mensuales se ajusten a sus ingresos y gastos habituales.