Aunque para muchos tener deudas sea un martirio, lo cierto es que estas son herramientas financieras que, siendo bien utilizadas, pueden permitir el crecimiento patrimonial, además de la inversión, la adquisición de bienes duraderos y la mejora en la calidad de vida, aportando al desarrollo financiero a futuro.
Es importante tener en cuenta que una deuda planificada ayuda a generar valor, iniciar negocios o financiar la educación. Sin embargo, hay una clasificación importante de las deudas; algunas son buenas deudas, otras no tanto y otras pueden deteriorar fuertemente su bolsillo.
Por ello, aquí le contamos cuáles son las tres deudas que más le podrían restar capacidad y poder adquisitivo. Es importante tener en cuenta que el deterioro no lo causa precisamente una mora, sino las cuotas que empiezan a ser más pesadas o cuando el dinero ya no rinde de la misma forma.
Una de las principales deudas que parecer ser problemática es la de tarjeta de crédito, en especial cuando se realiza solo el pago mínimo y de manera constante. Este mecanismo solo extiende la deuda y eleva el costo total, pues el dinero se destina a intereses y no al capital.
Otra de las deudas que pueden causarle problemas es la del crédito de consumo o de libre inversión. Esto sucede en razón a que este préstamo puede adquirirse para eventualidades, pero puede ser complicada de manejar si esta obligación reduce su ingreso disponible.
Es importante que sepa que las refinanciaciones de sus deudas pueden ser también peligrosas, pues estas pueden reducir el valor de su cuota pero a la vez aumentarle el valor general de la deuda, por lo que, puede resultarle más cómoda de pagar, pero a la vez puede extenderle por más tiempo la obligación.
También hace daño a su bolsillo el uso frecuente de avances, sobregiros o cupos rotativos. Esto se debe a que estos son útiles en el corto plazo, dado que tienen un costo de intereses elevado y no se deberían extender por más de 1 o 2 cuotas.