En Colombia, las personas se han sentido afectadas en su bolsillo y tienen que estirar su salario por temas como la inflación, el pago de servicios, y otros patrones de consumo que son constantes.

Lo anterior implica una constante toma de decisiones en relación con los bienes y servicios a los que se accede a diario. Sin embargo, una inadecuada gestión del ingreso personal, puede poner en riesgo la estabilidad financiera de las personas y las familias.

Hay épocas en las que las personas tienden a gastar de manera indiscriminada, especialmente accediendo al endeudamiento. Foto: Getty Images

Carlos Andrés Arias, docente del programa de Administración de Empresas de Areandina seccional Pereira, aseveró que “es necesario cuestionarnos con respecto a las motivaciones para comprar, dado que tener bienestar, reconocimiento o un impulso, entre otras cosas, suelen ser algunas de las principales causas por las cuales se decide comprar algún producto o servicio, por lo que es importante plantearse algunas preguntas previo a realizar una compra determinada”.

Por tal motivo, el experto dio algunas recomendaciones que le ayudarán a las personas administrar mejor el salario y así generar condiciones más adecuadas para la gestión de las finanzas personales.

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Cuestionar la compra

Arias dijo que una gran cantidad de las compras que se realizan diariamente obedecen a un impulso. Aseveró que “comprar ejerce un efecto gratificante en nuestro subconsciente, pero al llegar a casa nos encontramos con la sensación de no necesitar dicho objeto. Por tal motivo, es importante reconocer nuestras motivaciones previo a ejercer el acto de comprar”.

Si las relaciones interpersonales dependen de los regalos materiales que cada persona ofrece, tal vez es importante reevaluar el valor de las mismas y priorizar la tranquilidad emocional y económica. Foto: Getty Images/iStockphoto

De igual forma, es importante identificar si la compra obedece a un proceso de planeación previa, lo que implicaría disponer de los recursos para realizarla.

En caso de no ser una compra planeada, es importante preguntarse si se dispone de un presupuesto para imprevistos o si es necesario acceder a financiación para realizar la compra, en cuyo caso es necesario tener claro el valor de los intereses y la forma en que se amortizará el valor de la compra.

Declaró que “hay que tener en cuenta las tasas de consumo y diferir una compra de productos perecederos a más de una cuota, no suele ser una buena idea”.

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Precio y presupuesto

De acuerdo con Arias, en caso de estar frente a una compra absolutamente necesaria se deben explorar diferentes proveedores con el fin de encontrar la mejor oferta al menor precio, de esta forma evita desperdiciar su recurso de manera innecesaria.

Aseveró que, por ejemplo, hay épocas “en las que las personas tienden a gastar de manera indiscriminada, especialmente accediendo a endeudamiento, lo que implica que el primer bimestre del siguiente año, exista un alto riesgo de dificultades financieras por cuenta de las cuotas a cubrir. Por tal motivo, se debe evitar hacer uso de cupos de crédito disponibles, especialmente aquellos que son rotativos, dado que por sus características suelen ser muy costosos”.

Hay que tener en cuenta las tasas de consumo y diferir una compra de productos perecederos a más de una cuota, no suele ser una buena idea. Foto: Getty Images

También es importante hacer un presupuesto mensual. Dicha herramienta permite garantizar una proyección de los gastos de seguridad y estilo, por lo que se sugiere evitar poner en riesgo la manutención por el afán de gastar de manera desmedida, especialmente en regalos y elementos que no son necesarios para sí mismo y los suyos.

Agregó que “si sus relaciones interpersonales dependen de los regalos materiales que cada persona ofrece, tal vez es importante reevaluar el valor de las mismas y priorizar la tranquilidad emocional y económica”.

De igual forma, existe un sinnúmero de actividades sociales que implican hacer una gran cantidad de recursos que probablemente no se tenga disponibilidad.

En tal sentido, declaró Arias que “no hay por qué sentir vergüenza de agradecer la invitación y manifestar que no asistirá, no tiene sentido verse en riesgo financiero por atender a eventos sociales”.