En Colombia y con el paso del tiempo, cada vez se ha hecho más común que las familias contraten empleadas domésticas, con el fin de tercerizar labores de limpieza, cocina y cuidado, como de niños o adultos mayores, buscando liberar tiempo libre, reducir el estrés y mejorar la calidad de vida.
Sin embargo, tras estos cambios, es importante tener en cuenta también que la legislación ha virado hacia una mayor garantía para estas trabajadores.
Una de las obligaciones que los empleadores tienen que tener en cuenta es la que respecta al pago y afiliación de la ARL, que es un seguro que debe estar activo desde el primer día que la persona labora en el lugar, para proteger su vida e integridad mientras realiza sus funciones.
Incumplir este requisito es una violación grave a la seguridad social, teniendo en cuenta que las personas se dedican a tareas de limpieza, cocina o cuidado personal y que pueden resultar altamente riesgosas.
Las sanciones económicas por no pagar y asegurar la ARL de la empleada están entre multas de 26 y 500 UVT, esto depende de la falta cometida. Teniendo en cuenta que la UVT para este año está en $52.374, los valores pueden estar entre $1.361.000 más de $26.187.000.
Entre los aspectos que pueden jugar para aumentar o disminuir el valor de la pena, se encuentra el tiempo de mora en la contratación de la ARL, además de si existe la reincidencia por parte del contratante o si la omisión fue total desde el inicio del vínculo laboral, factores que los inspectores de trabajo llegan a revisar con bastante detenimiento.
Aunque la multa sea una de las graves consecuencias, lo cierto es que el empleador también se podría ver fuertemente afectado, pues si ocurre un accidente laboral y la empleada no está cubierta, el jefe deberá costear de manera directa todas las atenciones médicas y cirugías o terapias derivadas del accidente.