La economía colombiana para 2027 estará marcada por un ajuste fiscal, la desaceleración del crecimiento y un debate legislativo en torno a la iniciativa de la Ley de Rescate Económico. En este contexto, SEMANA pone sobre la mesa las perspectivas y el nuevo mapa económico del país.
Con el fin de analizar lo que viene para el próximo año en materia fiscal, de empleo, de recaudo y de planeación del nuevo Gobierno, José Ignacio López, presidente de Anif; Carolina Soto Losada, excodirectora del Banco de la República; y Munir Jalil, economista en jefe para la Región Andina de BTG Pactual, conversaron en el “Foro Colombia 2027: el nuevo mapa económico”, organizado por SEMANA.
En cuanto al proyecto de ley, Soto explicó que es una buena señal y que el desafío es que pase en el Congreso: “Estamos muy cortos de tiempo. Fue presentada tarde y estamos solo a mes y medio para que decidan sobre una reforma de esta magnitud, que seguramente tendrá bastantes ajustes para que sea equitativa”. No obstante, dijo que esta no será suficiente.
López, por su parte, dijo que es una propuesta ambiciosa en el tamaño del ajuste y en la cantidad de medidas. Coincidió con Soto en que tampoco es suficiente: “La seguimos analizando, es una ley con un rango muy amplio. Hay que mirarla muy bien toda para ver cuál es el efecto”.
Eso sí, aclaró que, “si no se hace una reforma, puede ser peor para los colombianos”.
“Estamos ya pagando la crisis fiscal del Gobierno pasado”. Con esta sentencia inició Jalil su intervención. Destacó que desde antes las tasas de interés ya estaban altas y que, por eso, la reforma es “bienvenida, pero esperaba un mayor recorte del gasto”.
De igual manera, aseguró que 2027 es un año de “apretarse”. Sobre el impacto de esta ley a la clase media, reconfirmó que sí la toca, bastante, y que se verá afectada la mayoría de los colombianos, teniendo en cuenta la alta informalidad.
En esa línea, López dijo que la discusión sobre la clase media es “bastante amplia y compleja, y mueve varias fibras”.
Sobre la posibilidad de un default, del que el vicepresidente de Colombia, José Manuel Restrepo, habló en varias entrevistas que dio a medios el fin de semana, Soto dijo que si no se hace un ajuste fiscal, efectivamente, el país entraría en cesación de pagos.
“Si llegamos a esa instancia, tocaría hacer el ajuste por las malas y a todos nos tocaría hacer aportes mucho mayores”, explicó.
Ante las recientes votaciones en Estados Unidos, dado su efecto en Colombia porque las relaciones bilaterales sí impactan la economía nacional, los expertos advirtieron que podría verse damnificada, dependiendo de los resultados. El voto latino se ha convertido en determinante para ese y otros países de las Américas, dijo Soto.
La preocupación por la inflación
Sobre la inflación, Soto insistió en que el panorama sigue siendo un problema en Colombia y, en general, en el mundo: “Llevamos años viendo cómo sube y sube. Para el próximo año, el panorama no es muy alentador y en Colombia, el impacto de la reforma se verá en 2027 y 2028 por los costos de los productos”.
Explicó que se va a frenar la demanda, que el crecimiento económico rondaría entre el 1 % y el 1,5 %: “Vamos a tener un 2027 con precios altos, pero esperamos que el crecimiento contribuya a la reducción de la inflación”.
En esa línea, Jalil dijo que este indicador subirá en el primer semestre de 2027; en el segundo, podría bajar.
López expresó que Anif tiene una proyección de 5,1 % y para el próximo año, de 6 %. “El país tiene que pensar en cómo tener una conversación del salario mínimo más disciplinada, con acuerdos institucionales, y en cómo destrabar la inversión, especialmente, en el sector energético”.