Sandra Sarmiento tiene 51 años y desde hace un tiempo siente que algo ha cambiado en su cuerpo. El cansancio extremo, el dolor en las articulaciones, las alteraciones en su ciclo menstrual, los cambios de ánimo y los sofocos nocturnos comenzaron a formar parte de su vida. Al principio pensó que podía ser estrés, pero los síntomas se hicieron cada vez más frecuentes hasta que una consulta con el ginecólogo le permitió entender lo que estaba pasando. Había comenzado la transición hacia la menopausia.

Como Sandra, muchas mujeres atraviesan esta etapa sin saber a qué obedecen las señales de su cuerpo, una realidad que es el resultado de la falta de información sobre un proceso que no comienza de un día para otro ni se manifiesta de la misma manera en todas las mujeres.

Además, antes de la última menstruación existe una etapa de transición conocida como perimenopausia, durante la cual las fluctuaciones hormonales pueden provocar cambios físicos y emocionales que se prolongan durante varios años.

Para hablar sobre estas etapas de la vida y sensibilizar a la sociedad alrededor de una conversación que aún no tiene la visibilidad que debería se realizó el Congreso de menopausia y perimenopausia, Authera.

De izquierda a derecha: Fernando Rosero, experto en sexología clínica y medicina sexual; Andrés Daste, director científico de Authera y Flavia Do Santos, psicóloga, sexóloga y psicoanalista. Foto: Álvaro Tavera

Un evento organizado por SEMANA y Authera; invita Abbott, CLÍNICA BELLATRIZ COUNTRY / DERMATOLOGIA, CIRUGIA PLASTICA Y MEDICINA FUNCIONAL, Heel; apoya Aris Mining - WIM Colombia, Anti Aging pharma, Astellas Farma Colombia, Biocalcium MK, BTL, Clínica del Country y Clínica La Colina, Exeltis, gynoCanesten, MedPlus Medicina Prepagada, METSLIM, Nissan, Novo y TENA Discreet. Y como aliado Coca-Cola, Juan Valdez Café, TOSH.

Las cifras dan cuenta de la dimensión del tema. Para 2030 se calcula que más de 1.200 millones de mujeres en el mundo estarán en etapa de peri o posmenopausia, mientras que más de 47 millones entrarán en esta transición cada año.

Tratamientos sin miedo ni automedicación

Uno de los temas abordados durante el encuentro el pasado 24 de octubre, en la Universidad Ean, fue la terapia hormonal, una alternativa para aliviar determinados síntomas, pero que todavía despierta inquietudes. El doctor Camilo Rueda, ginecólogo especialista en menopausia, advirtió que persisten ideas equivocadas sobre sus efectos. “Se piensa que las hormonas siempre provocan cáncer, aumentan de peso o representan en sí un peligro”, señaló.

No obstante, explicó que la terapia hormonal puede ser eficaz para aliviar síntomas como los sofocos y los sudores nocturnos en las mujeres para quienes está indicada, pero no todas la necesitan ni está libre de riesgos. Su uso debe evaluarse de acuerdo con los síntomas, la edad, los antecedentes médicos, las preferencias de cada paciente y las posibles contraindicaciones.

La transición menopáusica también puede traer modificaciones metabólicas. El doctor Andrés Daste, director científico de Authera, explicó que durante esta etapa pueden cambiar la composición corporal y la distribución de la grasa, mientras disminuye la masa muscular. Sin embargo, el aumento de peso no depende exclusivamente de las hormonas, pues también intervienen el envejecimiento, los hábitos, el sueño y la actividad física.

Andrés Daste, director científico de Authera. Foto: Guillermo Torres Reina

Por eso, propone evaluar la salud de manera integral, con revisiones de glucosa, lípidos y otros indicadores metabólicos cuando estén indicadas, además de prestar atención a la alimentación, el descanso, el estrés y el ejercicio. Los tratamientos para el sobrepeso, incluidos los medicamentos, deben responder a criterios clínicos y no convertirse en una solución automática frente a los cambios de esta etapa.

La salud cardiovascular también merece atención. La cardióloga e internista Pilar Morales recordó que la edad y la transición menopáusica pueden modificar factores asociados al riesgo de enfermedades del corazón. Vigilar la presión arterial, el colesterol y la diabetes, evitar el tabaquismo y tener una rutina de actividad física son aspectos importantes.

“Mantenerse en movimiento y trabajar la fuerza muscular son medidas útiles, adaptadas a las condiciones y posibilidades de cada mujer”, afirmó.

La piel y el cabello también cambian. La dermatóloga y tricóloga María Adelaida Restrepo explicó que algunas mujeres experimentan resequedad, picazón, variaciones en la textura de la piel o pérdida de densidad capilar.

María Adelaida Restrepo, dermatóloga y tricóloga. Foto: Álvaro Tavera

Para el cuidado cotidiano, recomendó medidas como limpiadores suaves, hidratar la piel y protegerse del sol. Si las molestias persisten, una evaluación dermatológica permite distinguir los cambios relacionados con la transición hormonal de otras condiciones y definir el tratamiento apropiado.

La sexualidad también importa

El bienestar durante la menopausia no se limita a los cambios físicos visibles. El doctor Fernando Rosero, experto en sexología clínica y medicina sexual, señaló que los profesionales de salud deberían preguntar por el deseo, la excitación, la lubricación, el dolor y la satisfacción sexual, en lugar de esperar a que las pacientes se atrevan a hablar del tema.

La disminución del deseo y las molestias durante las relaciones sexuales pueden tener distintas causas, entre ellas factores hormonales, físicos, metabólicos, emocionales y de pareja. Pero la menopausia no significa necesariamente que la vida sexual deba empeorar, porque ante los síntomas, existen alternativas que pueden mejorarlos. “Hablar de sexualidad con respeto permite identificar problemas que, de otro modo, podrían permanecer ocultos”, afirmó Rosero. Su recomendación apunta a no normalizar el sufrimiento ni asumir que todo malestar es psicológico.

Fernando Rosero, experto en sexología clínica y medicina sexual. Foto: Álvaro Tavera

Pero más allá de enumerar un listado de problemas y sus distintas soluciones, el propósito es que cada mujer cuente con información confiable, acompañamiento médico y opciones de tratamiento acordes con sus necesidades. Porque la pregunta no debería ser cuánto más se tiene que aguantar, sino qué se necesita para atravesar esta etapa con bienestar y seguir disfrutando de la vida.

La menopausia no es una enfermedad

Los especialistas coincidieron en una cosa: la menopausia no es una enfermedad y las mujeres que atraviesan esta etapa no tienen que resignarse a convivir con síntomas que deterioran su calidad de vida. Mientras algunas pueden encontrar alivio con ajustes en sus hábitos y medidas puntuales, otras necesitarán tratamientos hormonales o alternativas no hormonales. No existe una fórmula única, porque cada caso requiere una valoración individual.

Cifras

• 1.200 millones de mujeres en el mundo estarán en peri o menopausia en 2030.

• 80 años es la esperanza de vida de las mujeres, lo que significa que ellas vivirán en peri, meno y post menopausia durante la mitad de su vida.