Más allá de mejorar el sistema educativo, Colombia necesita rediseñar el mapa de dónde, cómo, qué y para qué se aprende. Para lograr esa transformación del proceso educativo, se requiere poner una lupa a aquellas iniciativas que están generando impacto real en el país y la región, pero sobre todo en aquellas que están fortaleciendo las capacidades que demandan la innovación, la productividad, la inclusión y el desarrollo.

El punto de partida es complejo, ya que Colombia mantiene brechas importantes entre estudiantes urbanos y rurales y entre establecimientos oficiales y privados. De hecho, en las pruebas Pisa, se ha identificado que los estudiantes de establecimientos oficiales rurales obtuvieron los desempeños promedio más bajos. Al mismo tiempo, la IA está modificando la relación entre estudiante, docente y conocimiento, con el riesgo de profundizar desigualdades si quienes tienen más recursos acceden primero y mejor a estas herramientas.

Sobre este punto, en la Cumbre se desarrolló el panel ‘Los nuevos mapas del aprendizaje’, para visibilizar experiencias que están ampliando las fronteras tradicionales de la educación y creando nuevas formas de desarrollar talento, desde universidades, empresas, organizaciones sociales, plataformas tecnológicas y alianzas público-privadas.

En la conversación moderada por Ricardo Moreno Patiño, exviceministro de Educación Superior, se habló sobre la influencia de la tecnología, el desarrollo de las competencias necesarias para el nuevo espectro laboral y las necesidades del sector educativo en Colombia.

Ramón Álvarez, general manager latam y cofundador de Innovamat. Foto: Brían Rosado

Poner foco en el desarrollo de las competencias y no tanto en las pruebas es una de las conclusiones de Ramón Álvarez, general manager Latam y cofundador de Innovamat, a propósito de los resultados de las pruebas Pisa, en donde los estudiantes colombianos se “rajaron”, particularmente en matemáticas.

“A nivel sistémico deberíamos dejar de ver las pruebas y buscar cómo podemos desarrollar que los estudiantes piensen bien matemáticamente. Y esto depende más del docente que del estudiante”, dice Álvarez.

De cara al nuevo mapa de aprendizaje en Colombia, el directivo resalta la importancia de atacar dos frentes: la consecución de recursos robustos para el sector y la formación de los docentes.

Jhon Carvajal, learning solutions consultant de Platzi. Foto: Brían Rosado

Por su parte, Jhon Carvajal, learning solutions consultant de Platzi, señala que el pensamiento crítico y “con intención” es una habilidad humana que se debe recuperar y, además, resalta la necesidad de identificar la pertinencia de los contenidos, identificando su usabilidad: “Hay que entender que todo está cambiando y debemos entregarle al estudiante lo que necesita y no lo que creemos que necesita”.

Esto incluye una renuncia que deben hacer las instituciones educativas y Carvajal lo pone sobre la mesa. Él opina que, en este punto, hay que estar dispuestos a hacer cambios en los currículos y no tener miedo de hacerlos, de acuerdo con lo que se identifica que necesita el estudiante.

En el panel, Cristina Barón Porras, directora ejecutiva de la Fundación Proinco, representante del programa ‘ProFuturo en Colombia’, resaltó la importancia de desarrollar un “sistema inmunológico” para el cerebro de los niños, en un sector fuertemente afectado por el acceso indiscriminado a la información.

Además, en un país con brechas amplias en el acceso y la calidad de la educación, la directiva señala la necesidad de intervención de todos los actores, privados y estatales, y trabajar de una manera coordinada para lograr el objetivo común, que es el bienestar de los niños.

Cristina Barón Porras, directora ejecutiva Fundación Proinco, representante del programa ProFuturo en Colombia. Foto: Brían Rosado

Con respecto al uso de la tecnología, Carvajal dice que no es necesario restringirla, sino identificar el momento preciso para utilizarla en el aprendizaje. “La clave es experimentar, probar e iterar con velocidad”, dice el directivo de Platzi.

Barón, de la misma manera, opina que no todo deben ser extremos: “La tecnología está al servicio del aprendizaje y se debe usar en el momento preciso como apoyo”.

Sin embargo, en la 13.ª Cumbre de Líderes por la Educación 2026, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, anunció que va a restringir el uso de celulares en los colegios oficiales de la ciudad.