Las decisiones que transforman un país rara vez empiezan cuando se inaugura una carretera, entra en operación una planta de energía o se entrega una vivienda. Comienzan mucho antes, cuando una empresa define dónde invertir, qué riesgos está dispuesta a asumir y cómo ese proyecto contribuirá al desarrollo del territorio.
Hoy los criterios para invertir son distintos. La sostenibilidad dejó de verse como un asunto de cumplimiento para convertirse en una variable que orienta las inversiones y la gestión de riesgos.
En el Grupo Colpatria, esa lógica orienta la forma de desarrollar proyectos en sectores estratégicos como infraestructura, energía, vivienda y servicios financieros. Además, cuenta con inversiones en sectores como tecnología y asegurador, donde la innovación y la gestión del riesgo hacen parte de su estrategia de generación de valor.
Incorporar variables ambientales, sociales y de gobernanza desde la planeación permite tomar decisiones con una visión más amplia, comprender mejor las dinámicas de los territorios y desarrollar proyectos más resilientes.
Ese enfoque se refleja en proyectos como Ruta del Valle, Ruta del Cacao, Pacífico 3 y Ruta al Sur. Allí, la inversión no termina con la infraestructura. Continúa a través de programas de educación financiera, formación para el empleo, fortalecimiento empresarial, seguridad vial, derechos humanos, equidad de género y apoyo a iniciativas productivas.
En Ruta del Valle, más de 5.400 personas participaron durante 2025 en procesos de capacitación, mientras que Ruta al Sur apoyó 40 proyectos productivos con una inversión cercana a 3.643 millones de pesos, beneficiando a más de 6.600 personas.
“Lo más gratificante ha sido ver cómo una beca, un emprendimiento fortalecido o un proyecto comunitario pueden convertirse en el punto de partida de nuevas oportunidades para las personas y sus familias. Es ahí donde entendemos que el valor de una inversión trasciende las cifras y se refleja en las historias de vida que ayuda a construir”, mencionó Natalia Palacios, directora de Sostenibilidad de Grupo Colpatria.
La misma visión orienta las acciones del grupo en todo el país. Durante 2025, sus empresas controladas generaron más de 12.000 empleos y destinaron más de 5.000 millones de pesos a programas de inversión social, que beneficiaron a más de 158.000 personas en diferentes regiones del país.
A esto se suman iniciativas educativas que beneficiaron a 36 jóvenes de 10 departamentos y la donación de 400 equipos tecnológicos para contribuir al cierre de brechas digitales.-
El cambio climático, la presión sobre los recursos y las nuevas expectativas de la sociedad también modificaron la manera de evaluar una inversión. Hoy no basta con que un proyecto sea financieramente sólido; también debe generar confianza, fortalecer la resiliencia de los territorios y crear condiciones para un desarrollo sostenible.
La diferencia ya no está únicamente en cuánto se invierte, sino en lo que esa inversión deja cuando la obra termina. Ese es el reto: combinar crecimiento económico, impacto social y responsabilidad ambiental para construir un desarrollo duradero.