El papa León XIV protagonizó un encuentro inesperado en el Vaticano al recibir al legendario músico estadounidense Bob Dylan, quien llegó al lugar religioso con un atuendo bastante informal: una sudadera negra con capucha. La reunión se llevó a cabo el miércoles y llamó la atención por la presencia de una de las figuras más importantes de la música folk frente al líder de la Iglesia católica.
El cantautor, cuyo nombre de nacimiento es Robert Allen Zimmerman, tiene 85 años y se encuentra de gira por Italia.
Su visita al Vaticano permitió que compartiera unos minutos con el pontífice, en una audiencia que, según Vatican News, fue “breve y consistió en saludos y algunos intercambios distendidos”.
En el momento en el que estuvieron juntos, ambos intercambiaron obsequios. El papa León XIV le entregó un rosario al artista, mientras que Dylan le regaló al papa un ejemplar de su autobiografía. El gesto llamó la atención de quienes siguen la trayectoria del músico y las actividades del pontífice.
La reunión también tiene un antecedente particular, pues el primer papa estadounidense ya había demostrado interés por la obra del cantante. De acuerdo con Vatican News, León XIV incluyó una referencia a una de sus canciones en el prólogo de un libro sobre desarme publicado a comienzos de 2026.
El pontífice, de 71 años, ha mantenido una postura crítica frente a los conflictos armados y ha defendido públicamente la necesidad de buscar soluciones pacíficas. Sus posiciones frente a la guerra en Oriente Medio también lo han llevado a protagonizar diferencias con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Para Bob Dylan, este encuentro no representa su primer acercamiento con un líder de la Iglesia católica, pues en el año 1977, el músico participó en una vigilia de oración para jóvenes celebrada en Bolonia, Italia, presidida por Juan Pablo II.
La trayectoria de Dylan ha estado marcada por una importante influencia cultural y musical. Desde la publicación de su primer álbum en 1963, el artista construyó una carrera que lo convirtió en referente de varias generaciones gracias a sus composiciones y su particular estilo.
Su reconocimiento también trascendió el mundo de la música. En 2016 recibió el Premio Nobel de Literatura, convirtiéndose en una figura histórica por su aporte a la canción como expresión artística y literaria. La visita al Vaticano sumó un nuevo capítulo a la historia de encuentros entre el artista y las figuras religiosas.