Seguramente, en alguna ocasión, lidiar con el carácter o mal humor de algunas personas difíciles de tratar puede convertirse en un verdadero dolor de cabeza que, de no lograr tratar a tiempo, podría provocar conflictos duraderos o, en última instancia, incurrir en actitudes agresivas.

Sin embargo, dicha acción se debería evitar a toda costa para no generar ambientes incómodos, ya sea en el hogar, en el lugar de trabajo, la universidad o, incluso, en el gimnasio, entre otros espacios donde generalmente se comparte con varias personas.

Lo complejo en este caso, es que la mayoría de individuos no saben cómo reaccionar ante la actitud o comportamiento descortés y maleducado de este tipo de personas y, en lugar de resolver una discusión o malentendido, terminan alterando la situación hasta que, probablemente, se presenten agresiones físicas que realmente no ponen fin al problema sino que, contrario a ello, hacen perder la cordura a la persona más tranquila y crear un entorno social complejo.

Saber conjugar de manera correcta las palabras. | Foto: Getty Images

Responder de la misma manera, un error que muchos cometen

Aunque para muchos puede ser la mejor manera de tratar con una persona grosera, porque consideran que no es correcto dejarse agredir verbalmente sin reaccionar igual, de acuerdo con un artículo publicado por la revista UNAM Global, editado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), si se utilizan groserías en una situación de amenaza lo único que se logra es que cada vez sea más difícil de manejar.

“A largo plazo, podría representar más problemas”, señala Gerardo Sánchez Dinorín, académico de la Facultad de Psicología de la UNAM en el artículo. En cambio, si se toman medidas sutiles a tiempo en una discusión para debilitar el enojo y facilitar la comunicación, sin dejar de lado el disgusto de la otra persona, pero de forma inteligente, lo más seguro es que se logre resolver o, por lo menos poner freno a la discusión sin necesidad de más insultos.

Padres concentrados muy molestos regañando a su hija empresaria usando una laptop en el escritorio de la oficina | Foto: Juanmonino

Para ello, existen tres palabras claves que forman una frase ideal con el objetivo de que la persona agresiva se detenga y la interprete como mejor le parezca, sin necesidad de incurrir a ninguno de sus comentarios negativos sino, más bien exponiendo cortesía, educación y tolerancia de manera respetuosa, pero directa, cuestionando el motivo de su conducta.

En otras palabras, consiste en hacer entrar al individuo grosero en un análisis interno de su comportamiento, confrontándolo con inteligencia sin perder la compostura para, generalmente, dejarlo sin palabras.

Destacó joven pareja de la familia casada discutiendo emocionalmente, culpando a los demás, sentados en el sofá. Marido deprimido peleando con su esposa, teniendo serios problemas de comunicación en las relaciones. | Foto: Getty Images

La frase ideal para lidiar con una persona grosera

Según explica Sara Jane Ho, experta en etiqueta formada en Harvard, la mejor manera de resolver un conflicto con una persona maleducada es usando una frase simple que funciona para todos los escenarios gracias a su contenido genérico que, pese a que no es una ofensa directa, sí tiene la capacidad de poner en ridículo a quien se atreve a ofender a los demás con sus palabras soeces.

En este sentido, la experta indica que la manera más asertiva de “ponerle freno” a alguien que constantemente entra en conflicto por su manera atrevida de defender su punto de vista es, dirigiéndose a él o ella con amabilidad y sinceridad mientras se cuestiona por su estado de ánimo con la frase: “¿te encuentras bien?”.

De este modo, no solo se busca controlar a la persona grosera, sino darle a entender que sus comentarios negativos no se están tomando en serio porque, simplemente, no tiene el poder de pisotear a nadie y, más bien, generar la pregunta en tono de angustia y no de ironía, esto con la intención de demostrar una genuina preocupación por su estado.