SEMANA: Usted lidera un negocio dedicado a hacer más especiales los momentos importantes en la vida de los niños. ¿De dónde salió esta idea?

María Victoria Ramírez: La historia de Casa Lele nace de la amistad entre tres mujeres que luego nos convertimos en socias: María Victoria, María Paulina y Tatiana. Las tres compartimos una pasión enorme por los detalles, el diseño y todo lo relacionado con las celebraciones. Desde nuestras distintas experiencias personales, vimos la oportunidad de crear algo diferente para acompañar los momentos especiales de los niños.

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Nos encantan los regalos, la papelería y el diseño, y sentíamos que había espacio para una propuesta distinta a la de una piñatería tradicional. Queríamos crear un concepto mucho más cuidado.

"Son momentos que a veces resultan más importantes para nosotras como mamás, por crear ese vínculo, que incluso para ellos". Foto: JESUSOGIAPH

Por eso, aunque tenemos todo lo relacionado con una celebración —vasos, platos, manteles y accesorios—, buscamos que cada elemento tenga un diseño único y que permita a las familias crear momentos especiales, desde un cumpleaños hasta un play date en casa. Casa Lelé nace precisamente de ese deseo de hacer que las celebraciones de los niños se sientan más bonitas y memorables.

SEMANA: Hoy son muchas las familias que han convertido en momentos muy especiales situaciones que antes eran cotidianas para los niños. ¿Qué cree que ha cambiado?

M. V. R.: Yo creo que hoy hay mamás supremamente entregadas. Nosotras, por ejemplo, celebramos desde la entrada al colegio hasta la llegada del Ratón Pérez. Celebramos absolutamente todo. Lo que nos pasó a las tres es que comenzamos a mostrar nuestras vidas en redes sociales y muchas personas nos escribían preguntándonos en dónde conseguíamos cada cosa que usábamos. Ahí vimos una oportunidad que, ante todo, es al una invitación para que otras mamás también tengan la oportunidad de celebrar momentos muy importantes de sus hijos con muchos detalles.

"Nosotras somos tres amigas que nos convertimos en socias: María Victoria, María Paulina y Tatiana" Foto: JESUSOGIAPH

SEMANA: ¿Qué buscan hoy los papás a la hora de hacer eventos infantiles?

M. V. R.: Hoy las familias buscan que cada celebración se sienta especial, personalizada y pensada alrededor del niño. En Casa Lele las acompañamos desde la conceptualización del evento: desarrollamos la invitación, la papelería, los detalles, los recuerdos y todas esas piezas que hacen que la celebración tenga una identidad coherente.

Nos gusta cuidar muchísimo las paletas de color, las tipografías y cada elemento gráfico. Si, por ejemplo, una familia elige una temática de Spider-Man, partimos de ese universo que al niño le encanta y lo reinterpretamos desde el ADN de Casa Lele, creando una propuesta especial, estética y diferente, sin perder la esencia del personaje. La idea es que cada celebración tenga personalidad propia y que, al verla, se reconozca ese sello Casa Lele”.

María Paulina Pérez Foto: JESUSOGIAPH

SEMANA: En este esfuerzo por hacer inolvidables los momentos de los niños, hay un gran cambio generacional. No son las fiestas que nos tocaron a nosotros.

M. V. R.: Yo creo que el tema con los niños ha evolucionado muchísimo. Recuerdo que cuando yo estaba pequeña, mi mamá no se conocía con las mamás del colegio, pero ahora los grupos de mamás han creado comunidades muy fuertes. Cada vez estamos más enfocadas en pasar tiempo de calidad con nuestros hijos. Nuestros papás siempre trabajaron muchísimo y nosotras tenemos la oportunidad de cambiar un poquito la historia, estar más tiempo con ellos y disfrutar más de esos pequeños momentos que en realidad lo son todo.

Tatiana Mercado, socia de CasaLele Foto: JESUSOGIAPH

SEMANA: ¿Por qué cree que es importante celebrar la vida y sus momentos de esa manera?

M. V. R.: A mí me parece que todos esos pequeños detalles son los que los niños guardan en el corazón. Son momentos que a veces resultan más importantes para nosotras como mamás, por crear ese vínculo, que incluso para ellos. Es como un regalo para nosotras vivir toda esa aventura y esa magia; como cuando guardas la ilusión de las galletas de Santa o le haces las huellitas de su llegada a la casa. Nosotras tenemos todos esos kits para que esa infancia sea un momento inolvidable. Creo que las mamás cada vez se ponen más la 10 para fortalecer el vínculo con sus hijos, y este tipo de situaciones ayudan a fortalecerlo.

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SEMANA: Hay una gran necesidad entre las mamás de crear recuerdos. ¿Cómo acompañan ustedes este deseo, que es tan importante para muchas mamás hoy?

M. V. R.: Yo creo que nosotras hemos transmitido el mensaje con lo que hacemos de que a los hijos hay que disfrutárselos. Y nosotras lo que ofrecemos es un espacio para facilitarle la vida a las mamás que quieren hacerlo. Lo que queremos es ponerle corazón a esos momentos para crear vínculos familiares y de amistad que duren toda la vida.

María Victoria Ramírez: "Lo que queremos es ponerle corazón a esos momentos para crear vínculos familiares y de amistad que duren toda la vida". Foto: JESUSOGIAPH

SEMANA: Como nos contaba, gran parte de esta experiencia nace de mostrar su vida en redes. ¿Cómo ha vivido usted los momentos de sus propios hijos?

M. V. R.: A mis hijos yo les celebré cada mes de nacidos, celebro la caída de sus dientes, las galleticas de Navidad, la entrada al colegio… Por ejemplo, les hago un desayuno donde no necesito grandes cosas, pero les preparo panqueques en forma de lapicito. Siempre trato de buscar la forma de que para ellos todo sea una novedad, algo especial y una motivación. La decoración de Halloween en la casa; que en Navidad pasen cosas como el duende y las galletas de Santa; o el Easter (Pascua), que me parece superbonito. Aunque no es una tradición típica de acá, refresca un poquito la temporada de enero a junio, que por lo general en Colombia es muy quieta. Entonces recreo buscar los huevitos en el jardín y aprovecho para hacer un play date con los amiguitos. Pienso que esto no va a ser para siempre; de hecho, ellos ya están creciendo y cada vez siento más la necesidad de hacer cosas, aunque sé que cuando crezcan los planes van a cambiar.