La reconocida actriz bogotana Diana Ángel expuso recientemente las dificultades laborales que ha enfrentado en la última década dentro de la televisión abierta del país.
En el espacio de entrevistas Claro Oscuro, la intérprete atribuyó su ausencia en las producciones de los principales canales privados a un presunto veto tácito derivado de su activismo en la Asociación Colombiana de Actores (ACA).
Sus declaraciones ponen sobre la mesa el debate sobre el ejercicio sindical y las dinámicas de contratación en la industria del entretenimiento nacional.
Diana Ángel, cuya trayectoria incluye personajes emblemáticos en producciones de alta audiencia como Francisco, el matemático, La hija del mariachi y Amar y temer, explicó que su relación contractual con las grandes cadenas locales cesó de forma indefinida tras la firma de los primeros acuerdos gremiales.
De acuerdo con sus declaraciones, esta situación se extendió por más de una década: “Significa que definitivamente yo no volví a trabajar con los canales, con los grandes canales colombianos, que fue con los que yo firmé acuerdos. No volví a trabajar hace 11 años y yo llevaba 20 años trabajando con ellos”.
La artista enfatizó que, si bien continúa participando en espacios de prensa y programas de entrevistas dentro de estos mismos medios, la exclusión se manifiesta específicamente en el ámbito de los repartos de actuación.
A pesar de este escenario en la televisión abierta, Ángel aclaró que no ha dejado de ejercer su profesión. Su carrera ha continuado activa a través de formatos alternativos como el teatro, los canales regionales y producciones para plataformas internacionales de streaming como Netflix y Amazon Prime. No obstante, advirtió que la ausencia en las pantallas tradicionales impacta en la percepción del público general.
Como presidenta de la Asociación Colombiana de Actores (ACA), Ángel vinculó de manera directa su situación personal con los costos de liderar las reivindicaciones laborales del sector. La actriz señaló que, gracias a los procesos de negociación colectiva, se lograron consolidar derechos que hoy benefician a las nuevas generaciones de intérpretes, tales como jornadas laborales de 12 horas, remuneración de domingos y festivos y descansos en fechas especiales.
En la misma entrevista, Ángel aprovechó la oportunidad para desmentir informaciones que circulaban en redes sociales y otros medios de comunicación respecto a su futuro en el país. Específicamente, calificó como falsa la versión que aseguraba que abandonaría Colombia en caso de que el abogado Abelardo de la Espriella ganara la presidencia.
La actriz fue enfática al declarar que sus posturas ideológicas no condicionan su residencia en el territorio nacional, recordando que se mantuvo en el país incluso en periodos donde denunció haber sido víctima de seguimientos y amenazas directas contra su integridad y la de su núcleo familiar.
Cabe señalar que esta no es la primera ocasión en que la artista se refiere a las divergencias ideológicas como un factor de distanciamiento de los medios tradicionales.
En una entrevista previa concedida al programa Sinceramente, Cris, conducido por la periodista Cristina Estupiñán, Ángel había manifestado su preocupación ante la paulatina disminución de ofertas en los canales privados, al relacionar el fenómeno con la visibilización de sus posturas a favor de los derechos laborales de los trabajadores de la cultura.