Un conductor que se queda dormido en el camino, una distracción de unos cuantos segundos o el exceso de velocidad suelen ser algunas de las situaciones de mayor riesgo en las carreteras del país. Sin embargo, hoy existen herramientas tecnológicas que pueden identificar algunas de estas señales y alertar a los conductores antes de que ocurra un accidente.
Estos sistemas, que combinan cámaras, inteligencia artificial y datos en tiempo real, permiten conocer no sólo dónde se encuentra un vehículo, sino también qué está sucediendo durante su recorrido, algo que está cambiando la forma en la que las empresas de transporte gestionan sus operaciones y buscan proteger a sus conductores, pasajeros y mercancías.
Una de las empresas líderes en este segmento es Satrack, una compañía colombiana con 32 años de trayectoria, que se ha especializado en telemática y videotelemática para el transporte, es decir, sistemas que generan la capacidad de contar con datos en tiempo real de cómo están operando las flotas de vehículos comerciales que recorren el país.
Sergio Ramírez, gerente de Clientes Empresariales de la organización, señaló que esto “marca una diferencia importante en la operación de las empresas, pues les permite identificar riesgos, tomar decisiones oportunas y mejorar la eficiencia de sus servicios, así como proteger a las personas y a los bienes, al tiempo que se genera eficiencia y competitividad”.
Adicionalmente, el directivo señaló que contar con un sistema de este tipo puede ser la diferencia entre ser rentable y no serlo, así como en poder cumplirle a los clientes con entregas en tiempos y plazos establecidos.
La IA al servicio de la seguridad vial
Como en la mayoría de sectores, en este también se está incorporando la inteligencia artificial para identificar comportamientos de riesgo durante la conducción. A través de cámaras y sistemas de IA instalados en los vehículos, es posible detectar señales de fatiga, distracciones, excesos de velocidad o la falta de uso del cinturón de seguridad, explicó el experto.
Cuando se presenta alguna de estas situaciones, el sistema genera alertas que permiten al conductor corregir su comportamiento y reducir la exposición al riesgo; sin embargo, Ramírez explica que el propósito de estas herramientas no es vigilar a los conductores, sino acompañarlos para que puedan realizar su trabajo de manera más segura y generar acciones preventivas para evitar situaciones peligrosas.
“Como ocurre con muchas tecnologías, al principio existía cierto temor frente a su implementación. Sin embargo, a medida que los conductores y las empresas han conocido sus beneficios, la adopción ha crecido rápidamente y hoy son decenas de miles los vehículos que utilizan esta tecnología, porque sus beneficios dejaron de ser una promesa y se han convertido en resultados concretos”, explicó Sergio Ramírez, quien añadió que Satrack cuenta con más de 140.000 vehículos conectados en nueve países.
Un sector que está cambiando
La incorporación de este tipo de tecnologías está generando nuevas necesidades dentro de las empresas, ya que el análisis de datos, la interpretación de información y el seguimiento de indicadores están dando lugar a funciones que antes no tenían la misma relevancia en el sector, explicó Ramírez.
Para el directivo, esta transformación también puede abrir oportunidades para las nuevas generaciones, que encuentran en el transporte un espacio para aplicar conocimientos tecnológicos y desarrollar nuevas capacidades, ya que antes este era un sector con poco interés para los más jóvenes.
De cara al futuro, el experto señala que el desafío está relacionado con aprovechar estas herramientas no solamente para supervisar las operaciones, sino para facilitar el trabajo de las personas y mejorar la calidad de los servicios. En ese escenario, la tecnología deja de ser únicamente una herramienta para localizar vehículos y se ha convertido en un apoyo para tomar decisiones, prevenir riesgos y avanzar hacia un transporte más seguro y eficiente, apuntó el gerente.
Sin embargo, más allá de identificar situaciones de riesgo, estas tecnologías también permiten a las empresas evaluar los cambios que se producen en sus operaciones. Según Ramírez, una práctica habitual entre los clientes consiste en medir indicadores como los excesos de velocidad, los accidentes y otros comportamientos de conducción antes de implementar los sistemas y compararlos con los resultados obtenidos después de su incorporación.
Cambio de chip
Más allá de mejorar la seguridad y la eficiencia de las operaciones, la incorporación de estas tecnologías también está transformando la cultura de las empresas de transporte y generando nuevas oportunidades laborales. Según el directivo, el verdadero potencial de estas herramientas no está únicamente en los dispositivos o programas que se utilizan, sino en su capacidad para transformar la manera de trabajar, mejorar los servicios y generar nuevas oportunidades para las personas.
*Contenido elaborado con el apoyo de Satrack