Cuando una comunidad queda aislada después de una emergencia, unos cuantos mercados, medicamentos o botellas de agua pueden hacer la diferencia. Y eso fue lo que ocurrió después del terremoto del pasado 10 de agosto en el occidente colombiano, cuando Aeroccidente decidió poner parte de sus aeronaves y de su equipo para atender la emergencia humanitaria.

La escuela de aviación se vinculó a una operación con la Patrulla Aérea del Pacífico y Educambio para llevar ayudas a comunidades del Pacífico y otros territorios afectados.

La operación terminó convirtiéndose en una experiencia de formación para los estudiantes. Quienes estaban en una etapa avanzada de vuelo pudieron participar acompañados por sus instructores. Los demás ayudaron desde tierra a organizar las ayudas.

En el hangar se armaron los kits que después serían transportados en las aeronaves. Cada avión podía llevar alrededor de 20 o 30 mercados. Parecía poco frente a las necesidades de las poblaciones afectadas, pero la posibilidad de hacer varios vuelos al día permitía multiplicar las entregas.

Lo que más recuerda la capitana Mónica Delgado Millán, gerente general de Aeroccidente, no es una cifra, sino la reacción de los estudiantes. “Yo quiero volar allá”, cuenta que decían algunos. Los que todavía no tenían autorización para hacerlo llegaban los fines de semana a ayudar.

Así, una operación que comenzó como una respuesta a una emergencia terminó convirtiéndose en una lección que difícilmente se aprende en un simulador.

La escuela de aviación se vinculó a una operación con la Patrulla Aérea del Pacífico y Educambio para llevar ayudas a comunidades del Pacífico y otros territorios afectados. Foto: Aeroccidente - API

La aviación general ha sido utilizada durante años para llegar a zonas apartadas cuando las condiciones de transporte cambian por una emergencia. Sin embargo, lo particular, en este caso, fue que la escuela decidió integrar esa experiencia a la formación de sus alumnos y trabajar con una organización que ya tenía identificadas las comunidades que requerían ayuda.

Alianzas para el desarrollo

Educambio aportó esa conexión con los territorios, porque la alianza permitió identificar dónde estaban las necesidades y hacer seguimiento a la llegada de los suministros. El objetivo era evitar que la ayuda se quedara únicamente en las cabeceras municipales y conseguir que alcanzara poblaciones más alejadas.

Pero una misión humanitaria no permite bajar la guardia. La urgencia por entregar una ayuda no puede convertirse en una razón para asumir riesgos innecesarios. Por eso, la operación exigió revisar las condiciones meteorológicas, el combustible, el peso y balance de las aeronaves, las características de los aeródromos, las comunicaciones y las demás variables propias de un vuelo.

“Volar es el medio; transformar vidas es el resultado”: esa es la filosofía que guía a Aeroccidente. Foto: Aeroccidente - API

Más que volar aviones

Aeroccidente, una escuela fundada en 2006 y certificada bajo RAC 141, forma pilotos privados y comerciales, y ha buscado combinar el entrenamiento técnico con una preparación que la gerente considera igual de importante: la humana.

La escuela también trabaja para que el acceso a esta profesión no dependa exclusivamente de las posibilidades económicas. Por eso implementó un programa de becas para jóvenes que desean ser pilotos y que por sus condiciones socioeconómicas no podrían formarse con recursos propios. Un caso reciente del impacto positivo de esta iniciativa es el de un joven de Palmira, Valle del Cauca, quien luego de completar su formación logró emplearse en la aerolínea Clic.

La escuela trabaja para que el acceso a esta profesión no dependa exclusivamente de las posibilidades económicas. Foto: Aeroccidente - API

La historia de este joven y de los estudiantes que participaron en los vuelos humanitarios parte de situaciones diferentes, pero en ambos casos demuestra que más allá de transportar pasajeros y carga, la aviación puede cambiar la vida de las personas.

Aeroccidente lo tiene claro y por eso su slogan: “Volar es el medio; transformar vidas es el resultado”.

*Contenido elaborado con el apoyo de Aeroccidente.