Ahorrar, invertir y acceder a productos financieros de forma rápida y sin barreras no siempre fue la regla en Colombia. La llegada de nuevos jugadores como Lulo Bank, el primer banco ciento por ciento digital del país, amplió las oportunidades de innovación y transformación del sistema financiero. Lo que antes significaba procesos largos y fricciones, empezó a solucionarse en cuestión de minutos y a la mano de los usuarios.
A lo largo de sus siete años de historia, este neobanco ha consolidado un portafolio de servicios que hoy es referente a nivel internacional. Para Juan Sebastián Peredo, General Counsel de Lulo Bank, buena parte de esta evolución responde a la sinergia entre el equipo jurídico y las posibilidades que ofrece la regulación colombiana.
“Colombia tiene un activo muy competitivo en su regulación frente a otros países, además de un ambiente regulatorio propicio para que jugadores como Lulo puedan florecer”, explicó Peredo. El sistema financiero pasó de la incertidumbre a incorporar con naturalidad conceptos como pagos inmediatos, finanzas abiertas y activos digitales. Una transformación en la que Lulo Bank ha tenido un papel protagónico y en la que herramientas como LuloX o los mismos bolsillos de ahorro facilitan la vida financiera de miles de colombianos.
¿Por qué cree que la llegada de Lulo Bank al sistema financiero del país marcó un antes y un después?
JUAN SEBASTIÁN PEREDO: El sistema era radicalmente distinto. Hablar de un banco ciento por ciento digital en Colombia era hablar de una hipótesis, y lo que hicimos fue ayudar a romper muchas barreras mentales que existían en el mercado frente a la posibilidad de que existiera un banco que operara de manera digital y desde el celular. Uno de los grandes desafíos desde el inicio fue entender que no estábamos digitalizando un banco, sino construyendo uno desde cero. Nuestra meta principal era que ese banco generara confianza, que es la reina de todo el sistema financiero.
¿Qué retos legales se encontraron en ese momento?
J.S.P.: La regulación financiera estaba diseñada alrededor de modelos tradicionales. Tuvimos que demostrar que, sin tener que modificar nada y con una infraestructura completamente digital, era posible cumplir los estándares de administración de riesgos, conocimiento del cliente, seguridad y protección al consumidor.
Hoy ese ecosistema es completamente distinto…
J.S.P.: En efecto. Colombia ha avanzado muchísimo. Hoy hablamos con naturalidad de neobancos, onboarding digital, finanzas abiertas, pagos inmediatos, identidad digital, activos digitales e inteligencia artificial. Además de que el propio regulador en Colombia ha desarrollado mecanismos para acompañar esa innovación.
¿Qué tanto ha contribuido Lulo a la modernización del sistema?
J.S.P.: Con la llegada de Lulo, la regulación colombiana reconoció que la infraestructura financiera también debía evolucionar. Esto trajo avances muy importantes en los sistemas de pagos, finanzas abiertas, tratamiento de datos, vinculación digital, infraestructura y discusiones importantes sobre activos digitales e IA.
Asimismo, desde Lulo nos hemos beneficiado de la evolución de la regulación financiera, que ha reconocido la necesidad de modernizar la infraestructura y permitir que tanto los actores tradicionales como los nuevos puedan aprovecharla para ofrecer mejores servicios a los consumidores.
Y ese ha sido su propósito: elevar la experiencia del consumidor…
J.S.P.: Así es. La tecnología nos ha permitido entregarle mayores beneficios a los clientes. Nosotros, junto con los demás participantes nuevos del mercado hemos demostrado que la regulación da muchas oportunidades para mejorar los productos. Esto también ha permitido que los bancos tradicionales evolucionen más rápido.
Hace siete años, por ejemplo, era impensable hablar de cuentas altamente remuneradas, inmediatez en los pagos o créditos instantáneos. Lulo ha utilizado todos los cambios regulatorios para ofrecer mejores facilidades a sus usuarios, demostrándole al mercado que nuestra forma de operar es muchísimo más sencilla.
LuloX es el ejemplo perfecto…
J.S.P.: Es el ejemplo perfecto de innovación legal. A través de LuloX, nuestros clientes pueden acceder a activos digitales desde una aplicación bancaria, una oportunidad única en el sistema financiero. En la Lulo app, nuestros usuarios pueden tener su vida en pesos, dólares y euros, además de contar con la posibilidad de invertir en otro tipo de activos como el oro.
Estas innovaciones han convertido a Lulo en un referente regional…
J.S.P.: Efectivamente. Es un logro muy valioso el habernos convertido en un referente no solo en el sistema financiero local, sino también a nivel regional. Por ejemplo, cuando participamos en los encuentros de la Federación Latinoamericana de Bancos, representantes de otros mercados nos describen como un “ejemplo a seguir”, e insisten en que les gustaría desarrollar modelos similares en sus países. Eso me llena de orgullo.
En ese camino, ¿qué papel ha desempeñado el equipo jurídico de Lulo?
J.S.P.: Nuestro equipo ha sido protagonista y ha ido evolucionando junto al banco. Al principio, nos concentramos en la construcción de la licencia, la arquitectura legal, el modelo de gobierno y la relación regulatoria; luego, acompañamos el lanzamiento de los productos, el crecimiento de los clientes, los créditos, pagos y nuevas líneas de negocio. Ahora, discutimos sobre finanzas abiertas y expansión.
Esto quiere decir que hemos construido un equipo de abogados que entiende el negocio. Nuestro equipo jurídico no se limita a interpretar normas; también comprende cómo es que la compañía gana dinero, cómo funcionan los productos y qué es lo que el cliente quiere. De alguna manera, nuestro éxito se mide en cuántas cosas importantes hicimos posibles de manera responsable.
Innovar también significa equivocarse. ¿Hay algún error que haya marcado la historia de Lulo?
J.S.P.: Más allá de un error, lo que debemos resaltar es que la innovación y toda nuestra apuesta digital nos ha permitido mejorar y aprender aceleradamente para poder responderle a nuestros clientes.
¿Cómo se imagina el sistema financiero de aquí a cinco años?
J.S.P.: Seguramente dando pasos agigantados: con un sistema de finanzas abiertas completamente operativo; las personas utilizando Bre-B de forma natural, y con la inteligencia artificial como motor para ofrecerle mejores productos a los clientes.
¿Y el futuro de Lulo?
J.S.P.: Lulo seguirá siendo protagonista de la historia del sistema financiero en América Latina, proponiendo nuevos cambios para hacer las cosas distinto y tomando decisiones que beneficien a los demás actores. Desde Lulo queremos demostrar que Colombia tiene la capacidad para construir soluciones absolutamente innovadoras y referentes a nivel mundial.
*Contenido elaborado con el apoyo de Lulo Bank.