La Fundación Universitaria San Martín construye su presencia en el país desde un enfoque poco común en la educación superior, porque no piensa la oferta académica desde Bogotá hacia las regiones, sino a partir de las necesidades y oportunidades de los propios territorios.

Con cinco sedes –Bogotá, Puerto Colombia, Cali, Pasto y Sabaneta– y centros de atención en Barranquilla, Cartagena, Ipiales, Montería y Valledupar, la San Martín reúne a más de 7.000 estudiantes y suma más de 58.000 egresados en todo el país. Esta trayectoria refleja una apuesta territorial que su rector, Juan Santiago Correa, define como estructural y parte esencial de la identidad de la institución.

Para llegar a ello, desarrolla estudios de pertinencia que les permiten entender “cuál es el tamaño de la demanda y de las necesidades en las regiones, y así llegar realmente con programas pertinentes”, precisó Correa.

En otras palabras, antes de abrir un programa, la institución dialoga con hospitales, gremios y autoridades locales para identificar las necesidades de formación y talento humano que necesita su propia economía. Esa conversación previa, sostuvo el rector, permite conectar la academia y la formación con las dinámicas sociales y productivas de cada zona.

La San Martín reúne a más de 7.000 estudiantes y suma más de 58.000 egresados en todo el país. Foto: Suministrada - API

Ofrecer programas pertinentes para los distintos territorios donde tienen sedes no garantiza que los estudiantes puedan acceder y sostenerse hasta finalizar sus estudios. La permanencia sigue siendo uno de los mayores desafíos de la educación superior, especialmente fuera de los grandes centros urbanos.

Correa señaló que cerca de la mitad de los jóvenes que ingresan a la educación superior en Colombia no logran graduarse. Ante esta realidad, la San Martín ha respondido con exámenes diagnósticos de entrada, acompañamiento interdisciplinario, modalidades virtuales, híbridas y a distancia para estudiantes que también trabajan, y estrategias para acercar tempranamente a los estudiantes al ejercicio de su profesión.

Ejemplo de estas estrategias es el Programa de Salud Familiar y Comunitaria.

La experiencia comenzó hace más de 30 años en Sabaneta con Alianzas por la Salud (ALAS). Hoy el proyecto caracteriza a más de 1.000 familias en el país mediante diagnósticos que integran información epidemiológica y percepción comunitaria. Bajo este enfoque, en Pasto se trabaja en prevención del consumo de sustancias; en Puerto Colombia, en salud ambiental de comunidades cercanas a cuerpos de agua contaminados; y en Sabaneta, en riesgo cardiovascular y salud sexual y reproductiva. Una apuesta de la San Martín que incluso sirve como fuente de información para la toma de decisiones en salud pública.

La reorganización

Toda esta apuesta territorial está respaldada por una institución que atravesó una década de reorganización académica y financiera acompañada por el Ministerio de Educación Nacional. “Hoy tenemos una estructura de gobierno transparente, con rendición de cuentas, que le permite a cualquier persona interna o externa entender y conocer qué está pasando con la San Martín”, aseguró el rector Correa.

La reorganización dejó como uno de sus resultados un plan de pagos vigente desde 2022, cuyo cierre está proyectado para comienzos de la próxima década, mientras se avanza en el fortalecimiento de los procesos académicos y en la acreditación de programas, con la acreditación de alta calidad como siguiente paso.

Con 45 años de historia, la San Martín enfoca su próxima etapa en los posgrados del área de la salud, la internacionalización y una relación más estrecha con sus egresados y el sector productivo.

*Contenido elaborado con el apoyo de la Fundación Universitaria San Martín