Durante décadas, hablar de seguridad era pensar en rejas, cámaras y personal de vigilancia. Hoy ese concepto cambió. Las amenazas también están en redes corporativas, dispositivos conectados y sistemas digitales; una nueva realidad que obligó a las empresas del sector a evolucionar hacia modelos que integran tecnología, análisis de datos y talento humano.

Ese cambio responde a un contexto cada vez más complejo. Solo en 2024, Colombia registró más de 36.000 millones de intentos de ciberataque y, con el avance de la inteligencia artificial, los fraudes mediante deepfakes crecieron 680 por ciento, mientras que los correos de phishing creados con IA alcanzan tasas de interacción muy superiores a las de los ataques tradicionales, según datos de Vectra AI y el Microsoft Digital Defense Report 2025.

En ese escenario, compañías con una larga trayectoria buscan reinventarse sin perder su esencia. Es el caso de Vigias de Colombia, fundada en 1976 en Bogotá por el coronel (r) José Eleazar Muriel Correa, y hoy liderada por la tercera generación de la familia, con presencia en todo el país y operaciones en Perú.

La empresa asegura que la tecnología debe complementar la experiencia de sus colaboradores, respaldada por procesos certificados bajo normas internacionales y una inversión constante en formación. Foto: ALEJANDRO ACOSTA-SEMANA

Su evolución ha estado marcada por una apuesta permanente a la innovación. Pionera en contratar mujeres como guardas de seguridad en Colombia, esta compañía hoy lidera la integración de la seguridad física y digital como parte de una misma estrategia, desarrollando soluciones a partir del análisis de riesgos y de las necesidades de cada organización.

Uno de estos desarrollos es Vigias Tech Analytics, un laboratorio de inteligencia artificial aplicado a la seguridad que combina videoanalítica, internet de las cosas, control de accesos y otras fuentes de información para monitorear riesgos en tiempo real. Entre sus capacidades se encuentran el reconocimiento facial, la lectura de placas, la detección de humo e incendios, los cercos virtuales y el análisis de multitudes, siempre bajo el cumplimiento de la Ley 1581 sobre protección de datos personales.

La compañía también fortaleció su unidad de ciberseguridad con Vigias Cybersecurity, un modelo de monitoreo permanente similar al de un Centro de Operaciones de Seguridad (SOC), orientado a detectar incidentes antes de que afecten la operación. Para la empresa, la resiliencia digital depende menos de una herramienta aislada y más de una gestión continua del riesgo.

Todo este desarrollo tecnológico, sin embargo, no se ha traducido en reemplazar su talento humano. Por el contrario, desde la empresa sostienen que la tecnología debe complementar la experiencia de sus colaboradores, respaldada por procesos certificados bajo normas internacionales y una inversión constante en formación. Hoy, Vigias de Colombia sigue siendo un referente del sector por una capacidad que no se limita a reaccionar ante las amenazas, sino anticiparse a ellas.

*Contenido elaborado con apoyo de Vigias de Colombia