Hace 21 años, hablar de software en Colombia era referirse a herramientas digitales para una organización. Hoy, el escenario es otro: una plataforma de software puede determinar si una persona debe desplazarse hasta un juzgado, si una notificación llega a tiempo o si un paciente puede recibir orientación médica sin que la distancia sea un obstáculo. Sin importar el sector, la tecnología avanza para brindar servicios más eficientes, seguros y accesibles para las personas.

En ese camino se destaca la historia de LinkTIC, una compañía colombiana que llega a sus 21 años con más de 1.800 colaboradores y una apuesta que va más allá del desarrollo de tecnología. Su propósito está en ser partícipe de la transformación de servicios que tocan la vida cotidiana de las personas.

Fernán Ocampo González, presidente de LinkTIC, resumió ese cambio desde una perspectiva que pone el foco no en las máquinas, sino en la responsabilidad que hay detrás de ellas. “La transformación más importante no ha sido tecnológica. La tecnología ya no es solo una herramienta, es parte de la infraestructura sobre la cual funciona una sociedad”, apuntó.

Esa evolución refleja el cambio de una industria que dejó de ser vista como un área de soporte y hoy participa en la operación de instituciones y empresas. LinkTIC señala que sus soluciones han llegado a más de 7.000 pymes y a más de un millón de emprendedores.

Para el CEO, esa experiencia demuestra que los desafíos que pueden resolverse desde Colombia no son exclusivamente los de los colombianos. “Tenemos que convertirnos cada vez más en productores y exportadores de conocimiento tecnológico”, subrayó. “Hacer más eficiente una organización, gestionar información o automatizar procesos son problemas que pueden trasladarse de un mercado a otro”.

En ese sentido, aunque de los 1.800 colaboradores de LinkTIC los desarrolladores e ingenieros siguen siendo esenciales, la demanda se ha ampliado hacia los expertos en datos, nube, ciberseguridad, automatización e inteligencia artificial.

“Ya no basta con saber programar”, precisó el presidente. Quienes trabajan en tecnología necesitan entender los procesos, los datos, la seguridad, el negocio y, en algunos casos, las implicaciones sociales de lo que están construyendo. Para Colombia, el desafío es que ese talento pueda encontrar oportunidades sin concentrarse en las grandes ciudades.

Más cerca de las personas

Uno de los ejemplos más concretos está en la justicia. El Sistema Integrado de Gestión Judicial (SIUGJ) registra más de 178.000 demandas, 1,6 millones de notificaciones y cerca de 270.000 usuarios. La plataforma permite digitalizar etapas de los procesos de la especialidad laboral, desde la radicación y las notificaciones hasta la consulta y las audiencias virtuales o híbridas.

Ante ese escenario, insistió Ocampo, también es importante “revisar esas cifras desde el otro lado de la pantalla”. “Hay una persona que antes podía necesitar desplazarse físicamente para hacer un trámite y que hoy puede hacerlo digitalmente”, explicó.

Hoy, el SIUGJ busca disminuir desplazamientos y uso de documentos físicos y aumentar la trazabilidad, pero manteniendo un pilar esencial: la tecnología puede transformar la gestión de la justicia, no sustituir la decisión de un juez. “El verdadero indicador es cuánto logramos reducir las barreras que existen entre un ciudadano y la justicia”, afirmó.

Aunque de los 1.800 colaboradores de LinkTIC los desarrolladores e ingenieros siguen siendo esenciales, la demanda se ha ampliado hacia los expertos en datos, nube, ciberseguridad, automatización e inteligencia artificial. Foto: LinkTIC - API

Por otro lado, explicó el CEO, Colombia está pasando de llevar a una pantalla procesos que antes eran físicos a preguntarse “qué hacer con la información que producen”. Y es ahí cuando aparecen la analítica de datos y la inteligencia artificial con posibilidades para detectar cuellos de botella, automatizar tareas repetitivas, ordenar información y ayudar a tomar decisiones.

Pero en justicia, advirtió, la discusión no puede reducirse a eficiencia. “La inteligencia artificial puede ayudar a administrar mejor la justicia, mas no puede convertirse en quien decide qué es justo”, señaló.

La misma discusión aparece en el sector salud, especialmente cuando la distancia sigue marcando diferencias. Para Ocampo, uno de los problemas que Colombia puede enfrentar con herramientas digitales es la desigualdad territorial. Telemedicina, teleapoyo y teleorientación permiten conectar instituciones, profesionales y pacientes cuando un especialista no está disponible físicamente, ampliando el alcance del conocimiento y conectando capacidades separadas por la geografía.

Talento de exportación

En diciembre de 2025 LinkTIC abrió una sede en Pereira con más de 150 desarrolladores, ingenieros y profesionales TIC del Eje Cafetero, y para 2026 proyecta superar los 300 colaboradores en la región. Ocampo lo resume así: “Encontramos talento, pero lo que faltan son oportunidades para ellos”.

La sede de Pereira es mucho más que una expansión empresarial. Es una prueba de hasta dónde puede llegar la descentralización de la economía del conocimiento. “Si una persona en Pereira puede desarrollar un proyecto que impacta a una entidad en Bogotá, ¿por qué tendría que mudarse a Bogotá para hacerlo?”, insistió el presidente. Para que funcione se necesitan formación, conectividad, oportunidades laborales y proyectos importantes en los territorios.

El siguiente paso será llevar esas capacidades fuera de Colombia. LinkTIC ha tenido presencia en México, Perú, Panamá y Estados Unidos. Según Ocampo, en estos países ha confirmado que el talento colombiano puede competir, aunque exige comprender otros mercados y resolver problemas complejos. “No deberíamos conformarnos con exportar talento. Tenemos que ser capaces de exportar conocimiento, tecnología y soluciones desarrolladas desde Colombia”, recalcó.

Esa aspiración llega en un momento en que la IA modifica la conversación tecnológica. Para LinkTIC, el desafío no está en incorporarla por sí misma, sino en encontrar en qué puntos puede resolver mejor un problema.

Finalmente, después de 21 años, la discusión deja de ser exclusivamente empresarial. Para Ocampo González, Colombia ha avanzado en digitalización, pero entra ahora en una etapa más exigente: utilizar datos, IA, automatización y conectividad para mejorar la productividad, fortalecer las instituciones y ampliar oportunidades sin dejar por fuera a las regiones.

“Colombia no solamente puede adoptar tecnología, puede crearla, exportarla y utilizarla para resolver problemas que afectan la vida de las personas”, concluyó el presidente.

Así, LinkTIC encara su siguiente etapa con más capacidades en IA, datos, automatización, ciberseguridad y nube, mayor presencia internacional y talento especializado fuera de Bogotá. La compañía nació cuando el software era, en buena medida, una herramienta interna de las organizaciones. Ahora trabaja sobre sistemas que median entre ciudadanos e instituciones y conquistan más servicios, más territorios y nuevos mercados.

*Contenido elaborado con el apoyo de LinkTIC.