Desde hace más de 50 años, antes de que existiera la inteligencia artificial, se conocen los resultados positivos de la interacción entre humanos y máquinas para lograr un objetivo común. Ahora, en tiempos de la IA generativa, sucede lo mismo: esta herramienta, bien utilizada, puede ayudar a cerrar brechas sociales y a desarrollar soluciones efectivas para la humanidad.

Esa es la visión del padre Harold de Jesús Castilla Devoz, rector general de la Corporación Universitaria Minuto de Dios, quien hoy promueve la apropiación de la inteligencia artificial tanto en los espacios de educación superior como en los colegios y en las obras sociales de la Corporación Minuto de Dios, siguiendo, por supuesto, sus principios y valores.

Para el rector Castilla, dicha visión implica tener el control sobre el uso de la IA, retar a los estudiantes a pensar en cómo sacarle el mejor provecho y desarrollar aplicaciones pedagógicas que respondan de la mejor manera a las expectativas de los estudiantes.

“La inteligencia artificial no puede convertirse en un copy paste a la hora de presentar trabajos: ese manejo limita la capacidad de pensar, relacionarse y discernir sobre los temas. La IA debe ser una herramienta que permita cerrar brechas, poniendo al ser humano en el centro de la estrategia”, anotó el padre Harold.

Expertos analizaron los alcances de la IA para la educación superior. Foto: GUILLERMO TORRES REINA-SEMANA

Asimismo, resaltó el valor de “entrenar a las inteligencias artificiales para darles un buen uso”, razón por la cual la Corporación Universitaria Minuto de Dios ha emprendido procesos de formación con estudiantes, comunidades y otros aliados para lograr que la tecnología esté siempre al servicio de las personas.

De ahí que encuentros como la V Jornada de Inteligencia Artificial sean tan fructíferos. En esta versión, los análisis fueron presentados por grandes mentes como Nicolás Rojas, CEO de Dapta; Andrés Casas, científico del cerebro, el comportamiento y la decisión, y fundador y director de Neuropaz; entre otros ponentes de UNIMINUTO, que dimensionaron los alcances de esta herramienta.

Por su parte, María Isabel Vega, Vicerrectora General de Mercadeo y Experiencia de la Universidad, aseguró que el principal riesgo de la inteligencia artificial es “que dejemos de utilizarla como facilitadora de los procesos y permitamos que reemplace nuestra capacidad analítica, de reflexión y creatividad”.

María Isabel Vega, Vicerrectora General de Mercadeo y Experiencia de la Universidad. Foto: GUILLERMO TORRES REINA-SEMANA

Vega llamó la atención en que los modelos educativos vienen cambiando en el mundo. Los países desarrollados han hecho una involución y han vuelto a la lectura de libros impresos, al uso del cuaderno y a volver a pintar. “No se pueden abandonar las competencias básicas de relacionamiento y el uso de elementos que evocan otro tipo de sensaciones”, precisó.

La clave, la gobernanza

Para mitigar estos riesgos, UNIMINUTO ha definido unos pilares fundacionales que arrancan con un gobierno de inteligencia artificial, en el que se definen las reglas del juego y los parámetros de entrenamiento a los agentes de la IA, teniendo claro “en dónde entra el ser humano a validar y a tomar las decisiones finales de lo que la IA puede proponer ante un reto particular”, señaló Pierre Cáliz, Vicerrector General de Transformación Digital e IA de UNIMINUTO.

Cáliz añade que UNIMINUTO ha desarrollado agentes de IA que no entregan respuestas, sino que hacen preguntas, cuestionan al estudiante y lo evalúan no por los resultados sino por los procesos, buscando que desarrollen criterio, pensamiento analítico y propuestas innovadoras.

Pierre Cáliz, Vicerrector General de Transformación Digital e IA de UNIMINUTO. Foto: GUILLERMO TORRES REINA-SEMANA

Para Andrés Casas, científico del cerebro y del comportamiento, es claro que no hay que satanizar la IA, pero tampoco hay que delegar todo ni perder el control. Trae a colación una frase del premio Nobel Herbert Simon, quien predijo el desafío central de la era digital y recordó que “la abundancia de información crea escasez de atención”.

Explicó que la información y la atención no son recursos independientes. Cada pieza adicional de información exige procesamiento cognitivo y la cognición humana sigue siendo fundamentalmente limitada.

Foro Inteligencia Artificial de UNIMINUTO. Foto: GUILLERMO TORRES REINA-SEMANA

El experto considera que en una era en la que la IA puede generar información al instante, la ventaja competitiva de la universidad ya no es la expedición de títulos, sino el juicio, el contexto, la confianza y la construcción de sentido en los estudiantes.

*Contenido elaborado con el apoyo de Uniminuto.