Desde hace más de diez años, Wobi (World of Business Ideas) ha traído a Colombia algunos de los líderes empresariales más influyentes del mundo, mentes brillantes que han dejado huella y compartido herramientas para ejercer un verdadero liderazgo. Hoy, el liderazgo ha evolucionado hacia modelos más diversos, en los que el talento femenino ocupa un papel cada vez más relevante. De eso está convencida Martha Lucía Maldonado, country manager de Wobi Colombia, quien destacó que actualmente las empresas entienden que la diversidad de género no es un asunto de cuotas ni reputación corporativa, sino un motor directo de innovación y rentabilidad financiera.
¿Qué historia la ha impactado más durante todos estos años como líder de Wobi Colombia?
MARTHA LUCÍA MALDONADO: A lo largo de estas diez ediciones del World Business Forum Bogotá, organizado por Wobi, he tenido el privilegio de absorber el conocimiento de mentes brillantes, pero si debo elegir una enseñanza que ha redefinido mi visión de los negocios, la enfocaría en dos personajes que hablan en la misma línea: Tal Ben-Shahar, experto en psicología positiva y liderazgo, y Amy Edmondson, experta en seguridad psicológica. Ambos coinciden en temas como el bienestar organizacional y la ciencia del bienestar (o la felicidad) aplicadas a la vida personal y al mundo corporativo.
De ese contacto con grandes líderes que ha tenido durante una década, ¿ha identificado cambios importantes en el liderazgo empresarial femenino?
M.L.M.: El liderazgo femenino está viviendo un momento de profunda resignificación. A nivel global, gracias al contacto con grandes referentes y académicas que han pasado por Wobi como Lynda Gratton o Carla Harris, observamos que las competencias tradicionalmente asociadas a las mujeres, como la empatía, resiliencia, escucha activa y gestión colaborativa, ya no son vistas como habilidades blandas complementarias, sino como imperativos estratégicos para la sostenibilidad de cualquier organización. En Colombia el panorama es interesante. Contamos con un talento femenino excepcional en la alta dirección, mujeres que combinan un rigor técnico impecable con una gran sensibilidad humana. Sin embargo, persisten desafíos estructurales. La conversación global ya no es solo sobre “dar espacio” a las mujeres en las juntas directivas, sino sobre cómo rediseñar el futuro del trabajo para que la equidad sea real. Las empresas colombianas han entendido que la diversidad de género no es un asunto de cuotas ni reputación corporativa; es un motor directo de innovación y rentabilidad financiera.
¿En Colombia estamos viviendo un cambio estructural empresarial en materia de género o todavía es un proceso incipiente?
M.L.M.: Estamos en una transición crítica porque ya superamos la etapa meramente incipiente o de buenos deseos, pero aún estamos construyendo el verdadero cambio estructural. Hemos avanzado en hacer que los líderes empresariales tomen conciencia y en la implementación de políticas internas de equidad. Hoy ningún CEO duda de los beneficios de la diversidad. No obstante, el cambio será verdaderamente estructural cuando logremos transformar los sesgos inconscientes y las bases de la cultura organizacional.
¿Ha notado cambios en la conversación global sobre el papel de la mujer en las organizaciones?
M.L.M.: Sin duda, la conversación ha dado un giro irreversible. Pasamos de una narrativa de inclusión por equidad a una de estrategia por competitividad. Hoy ya no se discute por qué es importante tener mujeres en la toma de decisiones, sino cómo acelerar ese proceso. De cara a la próxima década, veo tres tendencias contundentes: el binomio de liderazgo e inteligencia artificial; modelos de trabajo hiperflexibles y por objetivos, y métricas ESG (environmental, social, gobernance).
¿Qué características diferencian a las mujeres líderes que hoy están transformando empresas y organizaciones a nivel mundial?
M.L.M.: Las mujeres que hoy están mandando la parada en los negocios globales se diferencian por ejercer un liderazgo auténtico, no replicado. Históricamente, para encajar en la alta dirección muchas líderes sentían la presión de adoptar estilos masculinos tradicionales. Hoy eso cambió por completo. Si tuviera que destacar las competencias más valoradas en este momento, e integrando lo que Carla Harris ha traído a las reflexiones de Wobi, mencionaría tres: presencia, intencional y vulnerabilidad como fortaleza; navegación en la ambigüedad, y coliderazgo.
Aunque cada vez hay más mujeres ocupando posiciones de alta dirección, las cifras muestran que aún son minoría. ¿Cuáles siguen siendo las barreras?
M.L.M.: Las barreras físicas o legales prácticamente han desaparecido, pero persisten las culturales, que son mucho más invisibles y difíciles de erradicar. Desde mi rol en Wobi y en contacto con la alta gerencia, identifico la falta de patrocinio versus el exceso de mentoría y los sesgos inconscientes en los procesos de sucesión, como los principales obstáculos. El verdadero reto hoy es democratizar el acceso a las mesas de poder y crear canteras de liderazgo femenino visibles para los comités de nominación.
Muchas organizaciones hablan de diversidad e inclusión, pero ¿qué distingue a las empresas que realmente han logrado construir culturas donde las mujeres crecen y lideran?
M.L.M.: La gran diferencia radica en pasar del discurso de relaciones públicas a los sistemas de incentivos y métricas. Las empresas que realmente lo logran no ven la equidad como un taller anual de concientización, sino como un indicador clave de negocio ligado a la compensación de sus directivos y a los objetivos de la junta.
¿Cómo ve el futuro de las mujeres emprendedoras y qué oportunidades identifica?
M.L.M.: El futuro del emprendimiento femenino es prometedor porque la tecnología y, específicamente la inteligencia artificial, está democratizando el acceso a capacidades globales. Históricamente una de las mayores barreras para las emprendedoras ha sido el acceso a grandes capitales e infraestructuras operativas robustas. Hoy, la IA y la transformación digital permiten a empresas emergentes lideradas por mujeres operar con eficiencia, análisis de datos y alcance de una multinacional desde el primer día.