La movilidad eléctrica ya no es exclusiva de los recorridos urbanos. En Colombia, el crecimiento de las nuevas tecnologías también empieza a modificar categorías que durante décadas han estado asociadas con motores de combustión, entre ellas las pick-ups.
Entre enero y agosto de 2026 se matricularon en el país 33.875 vehículos 100 % eléctricos, un crecimiento de 222 % frente al mismo periodo de 2025. Los híbridos, por su parte, alcanzaron las 63.215 unidades, con un aumento de 61 %. En conjunto, ambas tecnologías representaron cerca del 45,5 % de los vehículos nuevos registrados durante esos ocho meses.
Es justamente en este mercado donde Riddara busca consolidar una propuesta diferente: llevar la electrificación a una categoría en la que la capacidad real de trabajo, la carga, el desempeño en distintos terrenos y la versatilidad de uso son esenciales. La apuesta de la marca es demostrar que una pick-up 100 % eléctrica puede responder tanto a necesidades productivas y rurales como a la vida familiar, los viajes y las actividades recreativas.
Según cifras reportadas por Riddara, al cierre del primer semestre de 2026 se posicionó como la marca de pick-ups eléctricas más vendida del país y, en el acumulado a agosto, lideró este segmento con 78 matrículas. Este desempeño refuerza su objetivo de convertirse en referente de una categoría que apenas comienza a electrificarse en Colombia.
Una pick-up para todas partes
Uno de los desafíos de electrificar este tipo de vehículos está en demostrar que la tecnología puede responder a las necesidades que existen fuera del entorno urbano. En sus versiones 4x4, Riddara ofrece configuraciones de hasta 422 hp de potencia y 595 Nm de torque, junto con tracción integral y diferentes modos de manejo para adaptar el comportamiento del vehículo a distintas superficies. La propuesta combina así desempeño eléctrico con capacidades pensadas para trabajo, campo, carretera y aventura.
La propuesta no se concentra únicamente en las capacidades propias de una pick-up. La marca incorpora una arquitectura monocasco, suspensión trasera multilink y una cabina para cinco pasajeros, elementos con los que busca acercar la experiencia de conducción al confort y comportamiento de una SUV, sin renunciar a la funcionalidad de una pick-up.
Según la configuración, los vehículos pueden transportar más de una tonelada de carga y las versiones 4x4 atravesar pasos de agua de hasta 815 milímetros.
El objetivo es que el vehículo responda a escenarios distintos. Una empresa puede utilizarlo para su operación, un emprendedor para combinar trabajo y desplazamientos, un propietario de finca para sus actividades cotidianas o una familia para viajes y actividades fuera de la ciudad. Esa versatilidad —trabajo entre semana y vida personal o recreativa el fin de semana— es uno de los ejes con los que Riddara busca diferenciarse en Colombia.
La batería como fuente de energía
La electrificación también cambia la manera en que se puede utilizar una pick-up. Una de las tecnologías que Riddara destaca en su propuesta es V2L, o Vehicle-to-Load, que emplea la energía almacenada en la batería para alimentar equipos eléctricos externos. En la práctica, la pick-up no solo transporta personas y carga: también puede convertirse en una fuente móvil de energía.
Dependiendo de la configuración, el sistema puede suministrar hasta 6 kW. Esto permite conectar herramientas eléctricas en una obra o una finca, equipos de iluminación o refrigeración durante actividades al aire libre, computadores para trabajar de manera remota o dispositivos durante un viaje.
De esta forma, la batería adquiere una segunda función al convertirse en una fuente de energía para diferentes actividades productivas y recreativas. En cuanto a la autonomía, las referencias comercializadas en Colombia ofrecen hasta 455 kilómetros bajo ciclo NEDC, dependiendo de la versión. Desde la marca explican que este rango amplía las posibilidades de uso de una pick-up eléctrica más allá de los desplazamientos cotidianos en ciudad y fortalece su propuesta para usuarios que necesitan combinar operación, carretera y actividades fuera de los centros urbanos.
La propuesta se complementa con tecnologías que, según la versión, incluyen tracción integral, hasta siete modos de manejo y sistemas ADAS.
En las configuraciones más completas, estos sistemas pueden integrar hasta 20 funciones de asistencia correspondientes a sistemas de nivel L2. Dependiendo de la función activada, también tienen la posibilidad de intervenir en la aceleración, el frenado o la dirección.
La compañía, sin embargo, señala que estas tecnologías son sistemas de asistencia y que el conductor debe mantener en todo momento la atención, la responsabilidad y el control del vehículo.
El respaldo local, una parte central de la propuesta
La llegada y consolidación de Riddara en Colombia cuenta con el respaldo de CasaToro, compañía fundada en 1934 y con más de 90 años de trayectoria en el sector automotor. CasaToro tiene a su cargo la comercialización y el respaldo posventa de la marca en el país. Para el cliente, esta estructura local busca traducirse en acompañamiento durante la compra y, especialmente, después de ella, con acceso a servicio, talleres, repuestos y soporte especializado.
De cara al cierre de 2026, Riddara prevé fortalecer su presencia comercial y de servicio posventa junto a CasaToro mediante siete puntos de atención en Bogotá, Villavicencio, Pereira, Bucaramanga e Ibagué. La expansión de esta red es clave para construir confianza alrededor de una tecnología todavía nueva para muchos compradores de pick-ups en Colombia.
Esta expansión acompaña una propuesta que busca resolver uno de los principales retos de la electrificación en el segmento de pick-ups: demostrar que un vehículo eléctrico puede mantener las capacidades que los usuarios esperan para el trabajo y, al mismo tiempo, incorporar confort, tecnología y posibilidades de uso cotidiano. Producto y respaldo local funcionan así como dos partes de una misma propuesta: una pick-up eléctrica capaz y una estructura de servicio preparada para acompañarla.
El mercado colombiano ya está mostrando un crecimiento acelerado de las tecnologías eléctricas e híbridas. Para Riddara, el siguiente paso es llevar esa transformación a una categoría tradicionalmente vinculada con la combustión y construir una marca reconocida por ser moderna, versátil y útil en escenarios reales. Su mensaje central en Colombia es que capacidad, confort, tecnología, energía disponible y electrificación pueden convivir en una misma plataforma, con el respaldo de CasaToro en el país.
*Contenido elaborado con apoyo de CasaToro