El servicio de aseo en una ciudad va más allá de recoger de las calles las bolsas con desechos algunos días de la semana. En algunas de las principales ciudades del país, el manejo de residuos tiene su ciencia y Urbaser es una pieza clave en toda la cadena.
Ana Alejandra Jiménez, directora corporativa de Sostenibilidad de la compañía, explica el papel que cumplen en las ciudades y cómo, a pesar de ser responsables del manejo general del servicio, necesitan del compromiso de la ciudadanía para garantizar espacios limpios y habitables.
¿Qué diferencia el servicio de aseo de otros servicios públicos?
Ana Alejandra Jiménez (A.A.J.): A diferencia del agua, la energía o el gas, que llegan al hogar y se usan allí, los residuos hacen el camino contrario: salen de la casa y pasan a la calle, un espacio de todos. Por eso la relación del ciudadano con este servicio es distinta a la que tiene con los demás. Esa diferencia hace que el aseo funcione como una cadena en la que cada eslabón cuenta: el ciudadano que separa y presenta bien sus residuos, el operador que los recoge y los trata en un relleno sanitario, la administración que cuida el espacio público. Cuando esos eslabones se ven y se reconocen, el servicio se entiende mejor.
¿Cuál es el papel de Urbaser en esta cadena?
A.A.J.: Responder por el servicio de recolectar, barrer, mantener limpias las áreas públicas, y tratar y disponer los residuos con la mayor calidad y el menor impacto. Eso se mide todos los días y nos corresponde mostrarlo. Las quejas que más recibimos tienen que ver con horarios y frecuencias, corte de césped, estado de los contenedores y rapidez en la respuesta, y trabajamos en esos frentes. Está también lo que se ve menos, como nuestros parques ecológicos y tecnológicos, a los residuos de todos los ciudadanos, tratamos los lixiviados con ósmosis inversa y capturamos el biogás para obtener energía.
¿Cómo funciona ese trabajo articulado con las administraciones locales?
A.A.J.: Las alcaldías tienen herramientas que el operador no. Por ejemplo, generar campañas para incrementar la cultura ciudadana, el control del espacio público, los comparendos ambientales para ejercer control, los comités de aseo y la atención a los puntos críticos. Urbaser llevadatos, propuestas y logística, y ellas, la autoridad para ejecutar las estrategias y hacerlas cumplir. Cuando las dos cosas se juntan, el servicio debe ser mejor. Urbaser aporta inversión y capacidad de operación y quiere trabajar de la mano con cada administración. Esa alianza entre lo público y lo privado es una forma concreta de construir territorio.
¿Cuál es la responsabilidad de los ciudadanos?
A.A.J.: Separar en la fuente y presentar los residuos de manera adecuada, en el lugar y el horario que corresponda. Parece un detalle menor, pero define buena parte de la calidad del servicio. Por eso, desde Urbaser hacemos pedagogía con comunidades, escuelas y empresas, con programas que acompañan a la gente en ese cambio de hábitos y enseñan desde todas las edades, a cuidar el espacio donde cada quien habita.
Todo esto contribuye a hacer de Colombia un mejor país…
A.A.J.: Así es. Un país se construye desde sus ciudades, y el estado de una ciudad se nota primero en lo cotidiano: la calle limpia, el parque cuidado, el espacio público que se puede usar. El aseo es un servicio que genera ante todo bienestar social y ambiental, que se ve todos los días, y por eso muestra si los actores de una ciudad logran trabajar juntos. Cuando el ciudadano, la alcaldía, el regulador y el operador cumplen su parte en algo tan cotidiano, se crean la confianza y el hábito de colaborar para cosas más grandes. Los países avanzan con ciudades que saben hacer eso y evidenciarlo a través de las buenas acciones
¿Cómo entender la corresponsabilidad en el servicio de aseo?
A.A.J..: Es más sencillo explicarlo a través de un ejemplo. En Popayán, Urbaser recibió el reconocimiento de los Premios Andesco en el entorno Social por el programa ‘Vidas que se reconstruyen, comunidades que avanzan’. Trabajamos con 150 personas privadas de la libertad del Establecimiento Penitenciario de Mediana Seguridad de Popayán en acciones sociales, ambientales y comunitarias para recuperar espacios públicos. Uno de los resultados es la renovación del Parque Yambitará, que recibe más de 182.500 visitantes al año. Sembramos también 138 árboles y plántulas nativas, un 30 % más de la meta inicial. En ese proyecto participan el operador, una institución del Estado y la comunidad que usa el parque. Un parque recuperado devuelve a la ciudad un espacio para su gente.
¿Qué mensaje quisiera dejarle a los colombianos sobre el manejo de los desechos?
A.A.J.: Que la próxima vez que saquen su bolsa con residuos piensen que el camión, el operario, el relleno, la alcaldía y su propio barrio hacen parte de la misma cadena. Una ciudad limpia es tarea de todos y se logra cuando cada uno cumple su parte. Así, ciudad por ciudad, se construye país.
*Contenido elaborado con el apoyo de Urbaser