Las mujeres que planean someterse a una cirugía plástica o a un procedimiento estético suelen ser vistas como menos “cálidas, competentes o incluso menos humanas” en comparación con mujeres que no lo planean. Esta es una de las conclusiones del estudio ‘Bajo el bisturí: percepciones desfavorables de las mujeres que buscan cirugía plástica’, realizado en conjunto por investigadores de la Facultad de Ciencias Psicológicas de la Universidad de Melbourne en Australia y la Universidad de St John, en el Reino Unido.

El estudio identificó una variable: el juicio suele ser mayor si la mujer que tiene la intención de someterse a una cirugía es atractiva, según estándares sociales. Si no lo es, los juicios pueden ser menores o, incluso, no se presentan.

La percepción podría ser similar en otras geografías, como nuestro país, uno de los lugares donde más se realizan estos procedimientos, tanto nacionales como extranjeros. Colombia está en el Top 10 de los países que más se someten a cirugías plásticas, de acuerdo con datos de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética. Durante el 2024 se registraron en el país 490.944 procedimientos; 321.408 quirúrgicos y 169.536 no quirúrgicos. Además, según esta fuente, Colombia se ubica como el cuarto país con mayor turismo estético después de Túnez, Emiratos Árabes Unidos y Turquía. Las intervenciones más realizadas son lipoescultura, aumento de senos y la blefaroplastia (cirugía de párpados).

De esta realidad sobre los estereotipos da testimonio Eileen Roca, exseñorita Colombia, actriz y presentadora, quien se sometió a una cirugía plástica con el especialista Andrés Durán: “Como soy flaca y expuse mi intención de operarme en mis redes me decían que para qué me operaba, que yo estaba bien así”.

Sobre este tema, el Círculo de Mujeres Semana Dinero conversó con algunas mujeres que, sin tabúes, hablaron acerca de sus cirugías plásticas, los juicios que han vivido a partir de esa decisión y los beneficios que les ha significado. En la conversación también participó su médico tratante, Andrés Durán, cirujano plástico, miembro de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva, miembro de la Sociedad Americana de Cirugía Plástica. Formado como médico general en la Universidad de los Andes y cirujano plástico reconstructivo y estético de la Universidad Militar Nueva Granada.

CÍRCULO DE MUJERES: ¿Qué tipo de tabús encontraron cuando decidieron realizarse una cirugía plástica?

Eileen Roca: en mi caso, todo venía de un estereotipo: que las mujeres delgadas no necesitan cirugía. Como soy flaca me dijeron que estaba bien así. Pero después de ser mamá, mi cuerpo no era el mismo: mis senos cambiaron, mi piel no estaba igual y me salieron “conejos” que me incomodaban. Yo sabía lo que quería mejorar más allá de lo que opinaran los demás.

Al final se trata de cómo me siento y yo no me sentía bien. Siempre fui abierta sobre lo que cambió en mi cuerpo con la maternidad. No era para complacer a nadie, era por mí.

Victoria Lacouture: yo siempre fui más rellenita y sufrí por subir y bajar de peso continuamente. Después de mis tres embarazos, mi cuerpo quedó con flacidez. Cuando bajé de peso, ya delgada, la flacidez seguía ahí. Tomé la decisión a raíz de cómo quería proyectarme. Algunos decían que era superficial, pero para mí no lo era. Era verme como la mujer que yo quería ser.

Pienso que no es superficialidad: esta decisión te ayuda a sentirte bien por dentro y por fuera. Hoy los tabúes están por todas partes, pero cada quien decide sobre su cuerpo.

Debbi Prieto: yo también soy flaca, pero tenía diástasis, es decir que se separan los músculos del abdomen. Es normal después de tres embarazos. Por más delgada que estuviera, mi abdomen tenía un bulto que afectaba mi armonía corporal. Me decían que era una cirugía riesgosa, pero para eso existen los profesionales. Yo confié en el doctor Durán y lo decidí por mi comodidad. Tenía miedo, sí, pero investigué, me informé y fue la mejor decisión.

Andrés Durán: el principal tabú es pensar que si una mujer se opera es “superficial” o “vacía”. Nada más alejado. Eileen, Vicky y Debbie son ejemplos: mujeres trabajadoras, líderes, cada una con una razón distinta. La sociedad ha cambiado, pero todavía hay prejuicios. También existe la idea de que la cirugía plástica es “menos seria” que otras especialidades médicas.

A la mujer que se opera la encasillan mucho menos que antes, pero los prejuicios aún existen. Se juzga a la mujer por operarse, como si fuera inválido buscar armonía o bienestar. Una mujer segura de sí misma es imparable.

CÍRCULO DE MUJERES: ¿han sido víctimas del estereotipo de que una mujer linda no es inteligente?

Eileen Roca: antes sí, ahora no. Ese pensamiento es del pasado. Hoy la mujer es trabajadora, independiente. Y la cirugía no quita inteligencia. La cirugía suma seguridad. Uno debe enfocarse en lo que siente. La gente opina de todo: tu vida, tu matrimonio, tus hijos. Pero si lo haces desde el amor propio, todo fluye.

Debbie Prieto: antes había miedo de decir “me operé” o más tabúes. Hoy muchas mujeres quieren saber cómo hacerlo, cómo cuidarse. Eso habla de evolución. Yo soy abierta. Muestro mi antes y después sin problema. También hay que dejar de decir “está toda hecha” como algo negativo. Si alguien decide mejorar su cuerpo, también está bien.

Victoria Lacouture: yo me siento plena. Por eso lo que digan otros no me afecta. Más bien me dicen que me veo natural, que estoy linda. Eso refuerza mi autoestima.

Andrés Durán: cada mujer tiene sus razones, y todas son válidas. Lo que no debe hacerse es por presión externa. Pero si una mujer quiere sentirse mejor, si hay algo que el ejercicio o la dieta no van a corregir, como la flacidez, la diástasis (cuando los músculos rectos del abdomen se separan)o los cambios posparto, la cirugía es una opción que transforma vidas desde la seguridad personal, no desde la aprobación de otros.

CÍRCULO DE MUJERES: finalmente, ¿qué le recomendarían a una mujer que hoy desea operarse pero tiene dudas?

Eileen Roca: una vez se toma la decisión, todo fluye. En mi caso debía organizarme como mamá de dos niños. Cuando decidí hacerlo, fue claro: busqué apoyo en mi familia, organicé mis tiempos y avancé. El miedo disminuye cuando tienes información, un buen profesional y claridad en lo que quieres.

Victoria Lacouture: que piense en ella. Si es algo que la hará sentir mejor y lo hace desde el bienestar, adelante. Elegir un cirujano con el que conectes y que entienda tu estilo de vida es fundamental.

Debbie Prieto: informarse, hacerse todos los exámenes y no sentir vergüenza de hablar del tema. Si hay algo que realmente afecta tu comodidad o tu armonía corporal, la cirugía puede ser una herramienta válida, así como lo es ir al dentista o al salón de belleza.

Andrés Durán: la cirugía plástica no es un lujo ni un capricho: es una especialidad médica que puede mejorar estética y funcionalidad. La clave está en la información, el acompañamiento profesional y la decisión consciente.

Finalmente, el experto hace una invitación a que como sociedad derribemos en conjunto los estereotipos y tabúes que históricamente han encadenado la libertad y el poder de decisión, especialmente el de las mujeres. Un procedimiento médico o una cirugía plástica tomada desde el amor propio y desde la seguridad es un llamado personal, que impacta en el colectivo, para reconocer el valor de la aceptación y el amor propio como pilares de una belleza auténtica, de un viaje de exploración y redescubrimiento personal.