Servibanca, comprometida con la inclusión financiera
Con más de 40 años de historia, la entidad ha logrado consolidar soluciones que benefician a los colombianos incluso en los territorios más alejados del país.
Desde su nacimiento en 1984, Servibanca ha acompañado la evolución de los servicios financieros en Colombia. Lo que comenzó como una red de cajeros automáticos se ha transformado en una plataforma de infraestructura tecnológica que conecta entidades financieras, comercios y usuarios, y que hoy participa como nodo de Bre-B, el sistema de pagos inmediatos impulsado por el Banco de la República.
Por mucho tiempo, para millones de colombianos acceder a un servicio financiero implicaba desplazarse hasta una sucursal bancaria y ajustarse a horarios específicos de atención. Esa realidad comenzó a cambiar con la llegada de los cajeros automáticos y la consolidación de redes compartidas que ampliaron la cobertura del sistema financiero.
En ese proceso, Servibanca ha sido uno de los protagonistas. Hoy su Red Verde de cajeros automáticos se extiende a más de 805 municipios en los 32 departamentos de Colombia, incluyendo regiones donde la banca tradicional ha tenido menor cobertura. Para Luis Eduardo Díaz, gerente general de Servibanca, este ha sido uno de los principales aportes de la organización.
“Por eso hemos enfocado nuestra estrategia en conectar los territorios más alejados con el sistema financiero y la economía digital”.
Más que una red de cajeros
Esta estrategia ha permitido que miles de personas accedan a servicios financieros sin necesidad de recorrer largas distancias y que numerosas comunidades mantengan un punto de contacto permanente con el sistema bancario.
“A lo largo de sus más de 40 años de trayectoria, Servibanca ha sido un motor silencioso pero fundamental para el desarrollo socioeconómico de Colombia. Su mayor valor no reside únicamente en la infraestructura tecnológica, sino en haber democratizado el acceso al dinero y a los servicios financieros en un país con una geografía compleja y una histórica brecha de bancarización”, menciona Díaz.
A esta labor se suma el respaldo que la organización ha brindado durante años a campañas de recaudo para organizaciones sociales y fundaciones, aprovechando su infraestructura para facilitar donaciones y apoyar diferentes iniciativas solidarias.
En innovación constante
La evolución de Servibanca no se ha limitado al acceso al efectivo. Con el paso de los años, la compañía ha incorporado nuevas soluciones que hoy hacen parte de la cotidianidad financiera de los colombianos, como transferencias entre cuentas, pagos de servicios públicos y privados y donaciones. Durante algún tiempo, incluso, facilitó el pago de multas, suscripciones a revistas y votaciones para realities de televisión.
“Recientemente hemos facilitado las operaciones sin tarjetas, que inician desde las aplicaciones móviles de las entidades financieras y culminan en el cajero”, explica Díaz.
Todo este proceso de innovación encontró un nuevo capítulo con la puesta en marcha de Bre-B. Como nodo certificado de este sistema de pagos inmediatos, Servibanca participa en la infraestructura que permite realizar transferencias entre diferentes entidades financieras en cuestión de segundos, durante las 24 horas del día y los siete días de la semana.
Para la compañía, esta evolución responde a un sistema financiero donde la interoperabilidad, la inmediatez y la conectividad serán cada vez más determinantes para ciudadanos, empresas y entidades financieras.
En un entorno donde las operaciones digitales crecen rápidamente y las nuevas generaciones demandan experiencias cada vez más ágiles, Servibanca asegura que su estrategia se concentra en transformar la experiencia de sus servicios sin perder de vista el valor de su infraestructura física.
“Estamos en un proceso de transformación para que nuestros servicios tengan una nueva experiencia más acorde a las necesidades del sector financiero y los usuarios, y puedan realizar sus operaciones de una forma más ágil y efectiva”, destaca Díaz.
Tras varias décadas acompañando la evolución del sistema financiero colombiano, Servibanca busca consolidarse como un puente entre la infraestructura tradicional y la nueva generación de pagos digitales en un ecosistema donde la conectividad, la interoperabilidad y la disponibilidad permanente serán determinantes para el futuro de los servicios financieros.