Hace apenas unos años, la conversación sobre el futuro del trabajo se resumía en una pregunta: ¿tenemos que volver a la oficina? Hoy el panorama es muy diferente. Las empresas ya no discuten únicamente cuántos días deben asistir sus colaboradores de manera presencial, sino cómo crear entornos que impulsen la productividad, mantengan el talento y respondan a una fuerza laboral cuyas prioridades cambiaron de forma definitiva.
Este es uno de los principales mensajes que deja La experiencia laboral 2026 en Colombia, el estudio presentado por WeWork tras realizar cerca de 3.000 encuestas y 150 entrevistas en cinco países de América Latina. La investigación muestra que el trabajo híbrido se consolida como el modelo preferido por los trabajadores, la inteligencia artificial gana espacio en las organizaciones y la oficina está dejando de ser únicamente un lugar para cumplir una jornada laboral para convertirse en un espacio de colaboración, innovación y construcción de cultura.
La publicación del estudio coincide con una nueva etapa para WeWork. Después de completar su proceso de reorganización financiera, la compañía fortaleció su operación en América Latina con un modelo de negocio más eficiente y una estrategia enfocada en el crecimiento sostenible. Hoy WeWork opera Latinoamerica en paises como Colombia, México, Brasil, Perú, Chile y Argentina mediante una alianza estratégica con Yardi System y mantiene altos niveles de ocupación en la región, consolidándose como uno de los principales referentes del mercado de espacios de trabajo flexibles.
“Hoy somos una compañía enfocada en el crecimiento rentable y en acompañar a las empresas en la transformación de sus modelos de trabajo”, explicó Claudio Hidalgo, Presidente de WeWork para Latinoamérica. Para el ejecutivo, el reto dejó de ser convencer a las organizaciones de adoptar esquemas flexibles y ahora consiste en ayudarlas a responder a un mercado laboral que evoluciona a un ritmo sin precedentes.
La flexibilidad es un requisito
Los resultados del estudio muestran que las expectativas de los trabajadores cambiaron. En Colombia, el 39,66 por ciento de los encuestados trabaja actualmente bajo un esquema híbrido, pero el 56,17 por ciento afirma que ese sería su modelo ideal. En contraste, apenas uno de cada diez preferiría un esquema completamente presencial.
Las razones van mucho más allá de la comodidad. Reducir los tiempos de desplazamiento es hoy el principal factor para quienes prefieren la flexibilidad, seguido por el equilibrio entre la vida laboral y personal y el aumento de la productividad. En ciudades como Bogotá y Medellín, donde la congestión vehicular hace parte de la rutina diaria, el tiempo se convirtió en uno de los activos más valorados por los trabajadores.
Nicolás Sánchez, Gerente de Negocios WeWork Cono Sur, asegura que este cambio también transformó la manera como las organizaciones entienden sus espacios físicos.
“La conversación ya no es oficina versus casa. Hoy las empresas buscan crear experiencias de trabajo. La oficina dejó de ser un lugar para cumplir horarios y pasó a ser un espacio para conectar equipos, fortalecer la cultura organizacional y generar innovación”, explicó.
Ese cambio también queda reflejado en otro hallazgo del estudio: el 85,14 por ciento de quienes trabajan bajo un esquema híbrido prefiere realizar las tareas que requieren mayor concentración fuera de la oficina principal. La sede corporativa, en consecuencia, adquiere un papel diferente dentro de la estrategia empresarial.
La inteligencia artificial gana terreno
La investigación también muestra cómo la inteligencia artificial se ha masificado en los últimos años. ChatGPT se convirtió en la herramienta más utilizada por los trabajadores colombianos, seguida por Gemini y Copilot. Los principales usos están relacionados con búsquedas de información, redacción, análisis de datos, automatización de procesos y generación de contenido.
Para Hidalgo el desafío ya no está en la utilización por parte de las personas, sino en la capacidad de las empresas para integrar estas herramientas de manera estratégica. “La inteligencia artificial ya hace parte del día a día de los trabajadores. Ahora las organizaciones deben acompañar esa transformación con políticas, capacitación y herramientas que permitan aprovechar su potencial“, afirmó.
El estudio evidencia que la percepción sobre esta tecnología también evolucionó. Hoy, el 85,77 por ciento de los encuestados considera que la IA funciona como una herramienta de apoyo y no como un reemplazo del trabajo humano, mientras disminuye el temor frente a un eventual impacto sobre los empleados.
Un modelo que amplía su presencia
La evolución de WeWork también se refleja en el perfil de las organizaciones que hacen parte de su ecosistema. Si hace algunos años el concepto de coworking se asociaba principalmente con emprendimientos, hoy la compañía acompaña a empresas de múltiples industrias y tamaños.
En Colombia, los sectores con mayor presencia dentro de su red incluyen startups, fintech, farmacéuticas y empresas de BPO. A nivel regional también sobresalen organizaciones de tecnología, comercio, banca, logística y consultoría, evidencia de que la demanda por espacios flexibles responde a necesidades muy distintas según cada industria.
Diego Kexel, Gerente General de WeWork para Latinoamérica, explica que esa diversidad también responde a un cambio en la manera como las empresas administran sus operaciones.
“Los espacios flexibles permiten reducir costos, adaptarse con mayor rapidez al crecimiento del negocio y concentrar las inversiones en aquello que realmente genera valor para las organizaciones”, señaló.
El ejecutivo afirma que la demanda por este tipo de espacios se multiplicó por 16 en los últimos siete años en ciudades como Bogotá, Medellín y Barranquilla. Actualmente, la operación de WeWork en Colombia registra una ocupación superior al 81 por ciento, reúne a más de 13.000 miembros activos y hace parte de una red que acompaña a más de 5.400 empresas en América Latina.
Más que un proveedor de oficinas, WeWork busca consolidarse como un aliado para las organizaciones que están adaptando su forma de trabajar. En un contexto donde la flexibilidad, la tecnología y el bienestar ganan protagonismo, la compañía apuesta por combinar espacios, datos y conocimiento del mercado para ayudar a empresas de todos los tamaños a responder a un entorno laboral que cambia con rapidez.
La conclusión del estudio es muy diciente: el futuro del trabajo ya no se define por la cantidad de días que una persona pasa en la oficina, sino por la capacidad de las organizaciones para crear experiencias laborales más flexibles, incorporar nuevas tecnologías y construir culturas capaces de evolucionar al ritmo de las personas.
*Contenido elaborado con el apoyo de WeWork