Fitch Ratings rebajó a ‘AA(col)’ las calificaciones a largo plazo de la emisión de bonos por $640.000 millones y de los programas de emisión y colocación por $1 billón y $3 billones de Cementos Argos. La perspectiva de la calificación es estable, por lo que se esperan más rebajas en el futuro cercano. Esta rebaja por parte de la calificadora refleja el nivel de apalancamiento elevado que ha mantenido la compañía durante los últimos cuatro años, después de la adquisición de activos en Estados Unidos. Además, refleja la expectativa de Fitch de que el flujo de fondos libre (FFL) continuará bajo presión en 2020 por el impacto en la generación operativa por la contingencia sanitaria, la exigente política de dividendos y las necesidades de inversiones de capital para el año. Durante el primer trimestre del año, a pesar de que los ingresos aumentaron 0,2%, favorecidos por la depreciación de la moneda, los volúmenes tanto de cemento como de concreto se contrajeron en todas las regiones a -6,1% y -16,1%, respectivamente (volúmenes de concreto disminuyen -10,7% sobre una base comparable, teniendo en cuenta las desinversiones realizadas), y se espera que el impacto sea mayor para el segundo trimestre.  No obstante, la compañía ha diseñado un plan de ahorros que le permitirá lograr eficiencias de entre US$75 millones y US$90 millones, que compensará parcialmente los impactos de la crisis sanitaria en la generación operativa de la compañía.

Por otra parte, pone en evidencia la incertidumbre respecto al plan de desinversiones de la compañía, que se estima será postergado para 2021 dadas las condiciones de mercado actuales, que a su vez limita su habilidad para disminuir apalancamiento como se anticipaba.  Según estima Fitch Ratings, para 2020 el apalancamiento neto se ubicará en torno a cinco veces (x) y a partir de 2021, dependiendo de la materialización de las desinversiones por US$400 millones, este indicador podría llegar a alrededor de 3,5x. Hay que agregar que los niveles de apalancamiento para el cierre del año 2019 estuvieron por encima de lo esperado por Fitch. A pesar de cumplir con su plan de desinversiones para el año por aproximadamente US$120 millones, no fue suficiente para lograr los niveles de apalancamiento estimados, lo que sigue evidenciando una generación operativa menor que la esperada de las operaciones en Colombia y un desempeño menor que el anticipado en los Estados Unidos como consecuencia de eventos climáticos adversos.  Además, en el primer trimestre de 2020, el indicador de apalancamiento neto se ubicó en 5,2x, impactado por la acelerada depreciación del tipo de cambio en el trimestre y compensado parcialmente por el nivel de caja. Descontando el efecto mencionado, el indicador se ubicaría en torno a 4,2x. 

Hay que agregar que en el primer trimestre del 2020 la utilidad neta de Cementos Argos fue de $18.313 millones, 53,1% menos que el mismo periodo de 2019. De enero a marzo del año pasado, la compañía registró una utilidad neta de $39.021 millones.  En los tres primeros meses de 2020, Cementos Argos reportó ingresos por $2,2 billones, cifra que se mantiene estable con respecto a 2019. El ebitda, incluido el efecto de la NIIF16, fue de $343.000 millones, disminuyendo 1% comparado con los números del mismo trimestre del año anterior.  En la Regional Estados Unidos, Argos obtuvo ingresos por US$350 millones, con una disminución de 6,1% comparado con el mismo periodo de 2019. Asimismo, el ebitda cerró en US$38 millones, experimentando una disminución del 6,1%, debido principalmente a mayores costos de mantenimiento en las plantas de Martinsburg y Newberry.  En la Regional Colombia, los ingresos alcanzaron $523.000 millones, lo que representa una disminución del 6,1% en comparación con el mismo periodo de 2019. El ebitda tuvo un aumento del 15% en términos comparables y totalizó $122.000 millones.