Durante casi dos años, una acusación por agresión sexual acompañó el nombre de Jay-Z en uno de los periodos más difíciles desde su explosión en la industria musical. El caso, presentado a finales de 2024, puso al rapero y empresario en el centro de una batalla legal y mediática que él negó desde el comienzo. En marzo de 2026, cuando habló extensamente con GQ, Carter reconoció hasta qué punto aquella situación había afectado su vida personal y emocional.
“Fue duro, muy duro. Me rompió el corazón”, explicó entonces Jay-Z, cuyo nombre real es Shawn Carter, al recordar lo ocurrido. El músico aseguró que la demanda lo dejó profundamente afectado, confesó que experimentó una ira que no había sentido en su vida y agradeció a las personas que lo acompañaron para atravesar ese periodo.
La situación comenzó en octubre de 2024, cuando una persona identificada judicialmente como Jane Doe (una forma de darle un nombre a las mujeres que quieren permanecer anónimas) presentó una demanda contra Sean “Diddy” Combs, quien ya había sido acusado por tráfico sexual y asociación delictiva. En diciembre de ese año, la demanda fue modificada para incluir a Jay-Z.
La mujer afirmó entonces que ambos la habían agredido sexualmente después de una fiesta vinculada con los MTV Video Music Awards de 2000, cuando ella tenía apenas 13 años de edad. De inmediato, Carter y su equipo de abogados calificaron el relato de falso, aunque el proceso apenas estaba empezando.
Pocos días después de que la demanda contra Jay-Z se hiciera pública, la mujer habló con NBC News y mantuvo inicialmente su acusación. Sin embargo, durante aquel diálogo aparecieron inconsistencias en sus versiones. Entre ellas estaban aspectos relacionados con el lugar en el que se habría producido la fiesta, el recorrido que realizó aquella noche y la posibilidad de que hubiera estado en determinados lugares que mencionaba en su declaración.
Después de que el medio le planteara esas contradicciones, la mujer reconoció en una conversación posterior que había cometido “algunos errores”. En ese momento, sin embargo, no retiró inmediatamente la acusación contra Carter.
Mientras el proceso avanzaba, el rapero mantuvo una postura frontal. No aceptó llegar a un acuerdo económico para cerrar el caso y decidió defenderse judicialmente, con la intención de que se demostrara su inocencia. Además, explicó que aceptar un acuerdo habría significado admitir algo que nunca hizo.
En marzo de 2026, durante una entrevista con GQ, explicó que la acusación tuvo consecuencias emocionales y que necesitó apoyarse en su familia y en las personas más cercanas mientras intentaba continuar con su vida.
Además, contó que uno de los aspectos que más lo marcó fue que el caso coincidiera con el estreno de Mufasa: The Lion King, donde su hija, Blue Ivy, iba a debutar como actriz de voz. El rapero confesó que nada se iba a interponer entre él y ese momento, por lo que asistió a la premiere.
En aquel espacio también confesó que había tomado acciones legales contra Tony Buzbee, el abogado que representaba a Jane Doe, y contra su firma.
En noviembre de 2024, incluso antes de que la demanda civil de Jane Doe incluyera expresamente a Jay-Z, Carter había iniciado una acción en California contra el abogado por difamación, extorsión e imposición intencional de daño emocional.
Esto a raíz de una supuesta investigación que había hecho la firma, en la que se afirmaba que el rapero estaba aliado con Sean Combs para cometer delitos de carácter sexual y que una de las presuntas víctimas era Doe.
Carter sostuvo que el litigante y su equipo habían creado ese material para perjudicarlo y actuaron sin contar con una base suficiente para presentar el caso. Buzbee negó haber cometido irregularidades y defendió la actuación de su equipo.
Este caso sigue en pie, a pesar de que a principios del mes de septiembre una corte de apelaciones de California confirmó el rechazo de las reclamaciones del cantante contra Buzbee, porque también está en pie una denuncia del cantante al abogado en Nueva York por la forma en la que se llevó su caso con la mujer anónima.
Por otra parte, la situación en el caso Jane Doe se le fue acomodando a Jay-Z porque la mujer retiró en primera instancia su demanda contra los dos músicos en febrero de 2025 porque era consciente de que su situación mental no era óptima.
Finalmente, hace pocos días la mujer presentó ante un tribunal federal de Nueva York una declaración jurada, de la mano de su nuevo abogado de Jane Dow, James Newman Jr., en la que asegura que seguirá buscando justicia y reparación al considerarse una víctima de agresión sexual, pero que se equivocó al identificar a Jay-Z como uno de los responsables. De hecho, la mujer reconoció que nunca había tenido contacto con el intérprete de “Empire State of Mind” y, por ende no había existido ningún tipo de comportamiento ilegal en su contra.
Doe sostuvo que no había recibido dinero ni ninguna compensación de parte del artista por retractarse. Explicó que antes de que se presentara la demanda también había informado a su nuevo equipo jurídico sobre sus condiciones de salud mental y manifestó que conocía las consecuencias que le había producido al cantante.
“Las acusaciones falsas han causado al Sr. Carter un dolor, un sufrimiento y un daño inmensos que nunca podrán repararse por completo”, escribió bajo juramento.