Pista por pista, el mundo no deja de seguirle el paso a Taylor Swift, la superestrella pop catorce veces ganadora del Grammy, quien a lo largo de los últimos meses no ha sembrado sino sospechas sobre sus planes de boda con el jugador de fútbol americano Travis Kelce.
Los primeros rumores apuntaban a una ceremonia secreta en su mansión en Rhode Island, el pueblo costero de Watch Hill, la misma casa en donde cada 4 de julio, para la celebración de la Independencia de Estados Unidos, se reunía con algunas de sus amigas más allegadas para disfrutar de su soltería y el verano.
Por eso mismo varios de sus fanáticos llegaron hasta la lujosa mansión costera el fin de semana pasado. Aguardaron en las inmediaciones durante horas, pero se llevaron una gran desilusión: ni Swift ni su corte de invitados aparecieron por allí.
Hoy los rumores casi se confirman y señalan al Madison Square Garden, esa joya de los deportes donde Swift, con apenas 19 años, presentó su gira Fearless Tour en 2009, como el venue elegido para sus esperadas nupcias. Situado en la calle Nueva York, el escenario que durante tantos años Swift soñó llenar de fanáticos ahora convocará a más de mil invitados para celebrar su romántico final.
Fuentes cercanas a la pareja le aseguraron a AP que la boda se desplegará en dos grandes momentos: un ensayo programado para las seis de la tarde del 2 de julio y la ceremonia oficial planeada para el viernes 3 de julio en horas de la tarde.
El otro guiño de confirmación lo dio Zohan Mamdani, alcalde de Nueva York, en una conferencia de prensa en la que invitó a los neoyorquinos a quedarse en casa por la ola de calor que se avecina para este fin de semana. “Si resulta que te vas a casar en el Madison Square Garden te quedarás adentro y te mantendrás fresco, y creo que es un buen ejemplo para el resto de la ciudad”, afirmó Mamdani.
Mientras tanto, a las afueras del coliseo los camiones no dejan de parquearse, descargando paquetes camuflados e impidiendo las fotografías que intentan tomar curiosos que merodean por allí. De concretarse la boda, Swift no sería la primera estrella en casarse en la arena. En 1974 Sly Stone y Kathy Silva dieron ahí el sí para toda la vida.
Lo que sí dejan como un nuevo precedente es el millonario presupuesto. Fuentes del sector de la organización de eventos de lujo le confirmaron a Forbes México que el costo de la boda de Swift y Kelce asciende a los 20 millones de dólares.
“La reconocida organizadora de bodas y eventos de Nueva York, Lindsay Landman, estima que los desafíos de este matrimonio, en particular, podrían llevar los honorarios al ámbito del 25 %, lo que significaría al menos una factura de 5 millones de dólares solo por la planificación”, advirtieron desde Forbes México.