Tom Cruise está acostumbrado a protagonizar grandes éxitos de taquilla como Misión Imposible o Top Gun, pero Digger, su primera película junto al director mexicano Alejandro González Iñárritu, vivió uno de los estrenos más flojos en la carrera del actor.

Tom Cruise, pico y pala a por el Óscar con ‘Digger’: “Nunca había afrontado un reto como este”

La cinta, presentada como una sátira sobre el poder corporativo y la crisis ambiental, recaudó alrededor de 21 millones de dólares en todo el mundo durante su primer fin de semana, una cifra muy inferior a los 160 millones de valor que tuvo su producción. Pese al resultado, el actor ha defendido el proyecto, sostiene que su valor no debe medirse únicamente por los números de su estreno y aseguró que está orgulloso del filme.

Durante una entrevista en el pódcast On Film with Kevin McCarthy, el actor explicó que no hace películas pensando exclusivamente en su primer fin de semana. Su intención es crear obras que puedan perdurar y evolucionar con el paso del tiempo, como pasó con El Último Samurai. En esa conversación se refirió a Digger como una película con potencial para mantenerse en la memoria del público.

En la película, Cruise interpreta a Digger Rockwell, un magnate petrolero cuya actividad desencadena una catástrofe ambiental. La producción se aleja de los héroes de acción que han marcado buena parte de la carrera del actor y apuesta por una comedia negra con elementos de sátira política.

Para caracterizar a Rockwell, Cruise tuvo que pasar por una transformación excepcional gracias al equipo de maquillaje. La primera sesión, de hecho, tomó seis horas. En búsqueda de la eficiencia, el actor dividió la aplicación en pasos y ensayó cada uno con cronómetro hasta conseguir que el proceso durara menos de una hora.

Tom Cruise y González Iñárritu han defendido a capa y espada su más reciente producción. Foto: Instagram @TomCruise

Según explicó Cruise, la idea no era ocultar por completo su identidad, sino transformar lo suficiente su rostro y su cuerpo para que el público dejara de verlo como el héroe atlético habitual. Además fue otra muestra de su capacidad para llevar las cosas al siguiente nivel.

El golpe financiero para Warner Bros. podría ser considerable. Según las estimaciones de TheWrap, la sumatoria del presupuesto de producción y la campaña de mercadeo habría superado los 270 millones de dólares. Con esos cálculos, las pérdidas podrían alcanzar los 200 millones de dólares al final de su recorrido comercial.

En medio de las críticas, Guillermo del Toro salió en defensa de la película y de su director. El cineasta mexicano cuestionó en redes sociales un titular que consideró mezquino y destacó la escala, la ambición y la complejidad cinematográfica de Digger. La describió como una obra audaz y valiente, además de una experiencia concebida para la pantalla grande.

El respaldo tiene un significado adicional por la relación entre Del Toro e Iñárritu, dos de los cineastas mexicanos que mayor alcance internacional han tenido en su carrera. El director de Pinocchio (2022) recordó películas que tuvieron una recepción inicial difícil y que posteriormente encontraron nuevas audiencias, entre ellas The Big Lebowski y The King of Comedy.