Luego de tres meses de actividades académicas en casa, la Universidad Sergio Arboleda se alista para abrir nuevamente las puertas de sus sedes en Bogotá, Santa Marta y Barranquilla, a más de 10.000 estudiantes de pregrado y de posgrado que debido al confinamiento obligatorio debieron continuar sus procesos académicos en entornos digitales.Tras el anuncio del Gobierno que autoriza a partir de agosto el retorno gradual de las actividades académicas presenciales, la universidad diseñó un plan de retorno que contempla un modelo de clases presenciales y remotas que se desarrollará bajo un esquema de alternancia y bioseguridad, en el que los alumnos de la totalidad de los programas tendrán oportunidad de asistir al campus. Cada una de las clases presenciales tendrá el 35 por ciento de estudiantes, y el 65 por ciento restante participará a través de plataformas virtuales. Luego se alternarán.Para asegurar la calidad académica y pedagógica, los docentes guiarán las actividades desde el aula de clases y se priorizará la presencialidad de los estudiantes cuyo objetivo sustancial de aprendizaje esté fundamentado en el ejercicio práctico.Adicionalmente, para garantizar una experiencia de aprendizaje interactiva y enriquecer los ambientes digitales de enseñanza, la Sergio Arboleda realizó una inversión cercana a los 1.000 millones de pesos en infraestructura tecnológica que incluye sistemas de videoconferencia con cámaras de última tecnología Ultra HD 4K, micrófonos integrados, Zoom HD 5x y set de micrófonos adicionales.“Estamos atravesando una época difícil, única en la historia de la humanidad, que se puede equiparar a un mar muy embravecido. Pero si todos navegamos en el mismo barco y remamos sincrónicamente, vamos a salir adelante y llegar a nuestro destino. Estudiantes y familias, no desfallezcan, la universidad los va a apoyar, todos vamos a remar del mismo lado”, concluye José María del Castillo, vicerrector de gestión académica.Medidas financierasLa universidad anunció un plan de apoyo y acompañamiento financiero para ayudar a los estudiantes y padres de familia afectados económicamente por la crisis derivada de la pandemia. Entre las medidas se destaca una línea de financiación directa para acceder a créditos flexibles y descuentos hasta del 20 por ciento para estudiantes de pregrado y del 30 por ciento para posgrado.Lea también: La Universidad de los Andes se prepara para un modelo semipresencial