La reconstrucción de las zonas golpeadas por el terremoto tiene un nuevo motor: el crédito. Lo que comenzó como una iniciativa de Bancolombia se convirtió en una señal para toda la banca privada, que permitirá financiar viviendas al 8 por ciento efectivo anual (E.A.) para los damnificados. La diferencia en la tasa es bastante significativa. En el mercado, las tasas de los créditos hipotecarios superan el 14 por ciento.
Bancolombia fue el primero en abrir esta puerta al anunciar una bolsa de 5 billones de pesos para personas, empresas y entidades territoriales, y fijó en 8 por ciento la tasa de vivienda para los afectados durante toda la vida del crédito. Los desembolsos comenzaron el pasado 25 de agosto. Después de una reunión en Barranquilla convocada por el presidente Abelardo de la Espriella, Luis Carlos Sarmiento Gutiérrez (Grupo Aval), Jaime y Gabriel Gilinski (GNB Sudameris) y Miguel Cortés (Grupo Bolívar) se sumaron para mantener esa tasa a los damnificados.
El anuncio ya aterrizó en productos concretos. Grupo Aval, Banco de Bogotá, Banco de Occidente, Banco Popular y AV Villas habilitarán créditos de hasta 500 millones de pesos para reparar o comprar vivienda nueva o usada, siempre que los inmuebles sean entregados dentro de los próximos seis meses. El beneficio aplicará a quienes acrediten su condición de damnificados y cumplan con las políticas de evaluación.
“Sabemos que detrás de cada vivienda afectada hay una familia enfrentando momentos difíciles, tomando decisiones importantes y buscando la manera de volver a empezar”, señaló Julián Sinisterra, vicepresidente Comercial de Personas del Banco de Occidente. Davivienda, por su parte, aplicará la tasa preferencial a los desembolsos desde el primero de septiembre para afectados que necesiten comprar o reparar su vivienda. El banco estima que podría beneficiar hasta a 10.000 familias.
Javier Suárez, presidente de Davivienda, explicó que la entidad cruzará fuentes oficiales, información de sus clientes y datos de las zonas afectadas para identificar a quienes requieren el apoyo, con ayuda de inteligencia artificial. Según Asobancaria, la decisión tomada por los bancos se asume “a costa del estado de resultados” de las entidades bancarias, pero con la convicción de brindar el mayor apoyo posible. “Tasas hipotecarias del 8 por ciento implican, en la práctica, tasas reales inferiores al 2 por ciento, algo nunca antes visto en el país”, subrayaron desde el gremio.
La sostenibilidad de esta medida solo es viable en escenarios excepcionales. El costo de fondeo ronda el 13 por ciento y se anticipa que el Banco de la República continúe incrementando su tasa de política monetaria para contener la inflación. Aun así, desde Asobancaria aseguraron que los ahorros de los depositantes no estarán en riesgo y que las entidades mantendrán estándares de gestión de riesgo para preservar la estabilidad del sistema financiero.