El primer recuerdo que Diana Acosta tiene del Carnaval de Barranquilla es de los años setenta. Ella, de unos 8 años, está disfrazada, comiendo envueltos en hoja de bijao en la azotea de una tía abuela, esperando a que pase la Gran Parada para bajar a bailar con los grupos.
Con el tiempo, su amor por este evento creció desde distintos roles: como jefa de prensa de la organización en los años noventa y como secretaria de Cultura tiempo después, cuando ayudó a impulsar la fiesta más importante de la ciudad desde el sector público. En septiembre pasado, esta barranquillera asumió el rol como directora de la Fundación Carnaval de Barranquilla. Un logro que podría resumirse como un “sueño cumplido”.
Dijo que no ahorrará esfuerzos para la edición que viene, que irá del 6 al 9 de febrero de 2027, y cuya única meta clara es que sea verdaderamente histórica. “Mi deseo es hacer que el eslogan del carnaval se sienta de principio a fin: ‘Quien lo vive es quien lo goza’”, afirmó.
En una sola palabra, ¿cómo describiría el próximo carnaval?
DIANA ACOSTA: Tengo dos: realismo mágico. En marzo de 2027 se cumplirán 100 años del natalicio de Gabriel García Márquez, y el carnaval estará atravesado por la reflexión sobre las enseñanzas que nos dejó con su literatura. Es que no hay nada más mágico y al mismo tiempo real que el carnaval. Desde los disfraces de descabezados y la Danza del Torito hasta las negritas Puloy y las cumbiambas que siguen pasando de generación en generación en la familia Fontalvo. Todo es realismo mágico.
Ahora como directora de la fundación, ¿cuál será su aporte?
D.A.: Quiero estar preparada para generar diversas ofertas y cumplirles a todos. Vendrá el turista, que quiere ver algo mucho más ordenado, así como los que quieren estar dentro de la fiesta, bailar en la mitad de la calle, gozar de los vernáculos o aprender del carnaval en algún evento. Pero también debo pensar en los que no quieren ir a un desfile o evento, sino que prefieren recorrer la ciudad y descubrirla en su dinámica de fiesta.
¿Qué tipo de espectadora se considera?
D.A.: Yo he sido la niña vestida de carnaval que por esos días compartía en familia y bailaba con los grupos que pasaban por la casa de la tía Blanca. También he sido la adulta que ha bailado y desfilado en varios eventos del carnaval, que se ha dedicado a estudiar la fiesta y que ahora debe organizar algo tan importante que marca nuestra identidad y que se ha convertido en un laboratorio social.
¿Qué papel cumplirá el Gran Malecón de la ciudad en la próxima edición?
D.A.: Ahora mismo estamos haciendo diferentes pruebas técnicas para ver qué opciones nos ofrece. No todo se trasladaría hacia allá, pero estamos viendo cómo puede ayudar a una fiesta que cada vez crece más. Pronto daremos detalles sobre los nuevos espacios que tendremos.
¿Y los eventos imperdibles?
D.A.: ¡Para mí todo es imperdible! El sábado viviremos la Batalla de Flores sobre la Vía 40, al mismo tiempo que el desfile del rey Momo en la 17 y la participación de grandes grupos folclóricos del Atlántico sobre la 44. Llorar a Joselito Carnaval es otro imperdible. Y lo puedes hacer a tu manera: en un desfile, en un remate en Barrio Abajo o en casa con amigos.
También tendremos Baila la Calle: tres días de música con orquestas maravillosas. El inicio es muy emocionante, cuando la reina recibe las llaves de la ciudad y dice: ‘Mando, dispongo y ordeno que estemos en estado carnavalero’. Habrá mucho para disfrutar. A la gente solo le digo: ‘Según como seas, vive la fiesta a tu medida’.
¿El Gobierno nacional apoyará esta edición?
D.A.: Aún no nos hemos sentado a definir fondos. Pero contamos con la gran ventaja de que el compromiso y el aporte de la Alcaldía son mayores cada año. Y lo ha dicho el propio alcalde Char: “Este tiene que ser un carnaval a otro nivel”. Y eso queremos.