Comer sin alimentarse es un problema real que actualmente afecta a la población en general. No obstante, los menores de edad son los más perjudicados. El fenómeno denominado ‘hambre oculta’ se refiere a la carencia de micronutrientes, vitaminas o minerales claves para el desarrollo.

María Camila Romero, experta en nutrición, asegura que “este concepto es importante porque no se hace tan notorio como la desnutrición y lo padecen incluso niños con sobrepeso”. Esta condición se puede detectar por síntomas como cansancio mental y físico, estados de ánimo variables, dolores de cabeza, problemas de estreñimiento e insomnio.

Romero señala que en los niños es indispensable verificar que se estén incluyendo los micronutrientes necesarios en la alimentación, los cuales no están solo en la carne, el pollo, la papa o el arroz. “Los micronutrientes se encuentran en verduras, frutas, cereales, semillas y algunos súper alimentos que generalmente se subestiman”, asegura.

¿Cómo detectar el hambre oculta?

Existen dos formas de detectar el hambre oculta. Según Francia Bermejo, nutricionista dietista del Hospital Infantil Universitario de San José, la primera es con un examen clínico físico en el que se identifican ciertos signos de deficiencia. La segunda es la más certera, pues son datos bioquímicos o exámenes de laboratorios con los que se identifica la severidad de la deficiencia.

Esta condición afecta principalmente el desarrollo neurológico, la talla, el crecimiento, la función física y la función mental de los niños que la padecen. “Estas falencias conllevan a una deficiencia en el aprendizaje y, lo más complicado, al desarrollo y funcionamiento inadecuado de sus órganos, que en algunos casos críticos puede conllevar a la muerte”, agrega Bermejo.

El hambre oculta afecta principalmente el desarrollo neurológico, la talla, el crecimiento, la función física y la función mental de los niños que la padecen | Foto: Getty Images

En el grupo de las vitaminas y minerales que presentan más deficiencias en Colombia están el yodo, que compromete la función de la glándula tiroides; la vitamina A, que produce la ceguera nocturna o la piel seca y escamosa; el hierro, característico de la anemia; el zinc, y la vitamina B12.

Desnutrición, un problema que no da espera

Aunque la tasa de mortalidad por desnutrición infantil bajó levemente en Colombia en 2023, el país aún enfrenta grandes retos en esta materia, principalmente en departamentos como Vichada, La Guajira, Chocó, Arauca o Vaupés, en donde se presentan la mayor cantidad de casos de desnutrición en niños.

Delgadez, piel reseca, palidez, cambios en el cabello o edema son algunos de los síntomas más evidentes que presentaron los 17.496 niños menores de 5 años (13,6 por ciento más frente a 2022) con desnutrición aguda en 2023, de acuerdo con el Instituto Nacional de Salud, que indicó que la mayor parte de los casos se presentan entre cero y un año.

Asimismo, el informe destaca que Pueblo Rico (Risaralda), con 5,6 casos por cada 100 mil habitantes, es el municipio con mayor desnutrición aguda del país. Le siguen Mapiripán (Meta), con 5,42 casos; Bagadó (Chocó), con 5,05, y Carmen de Atrato (Chocó), con 4,73.