Aprender inglés desde la escuela puede cambiar radicalmente la manera en que un estudiante accede al conocimiento, se relaciona con otras culturas y proyecta su futuro profesional. Esa es la apuesta de Barranquilla Bilingüe, una política pública que busca incorporar el idioma a la educación oficial y ampliar las oportunidades académicas y laborales de niños y jóvenes, a la par que eleva la competitividad de la ciudad a nivel regional.

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El programa comenzó a estructurarse en 2018, durante el segundo periodo de Alejandro Char, cuya visión fue fundamental, y se convirtió en política pública para el periodo 2023-2030. Su implementación ya cubre la totalidad de las instituciones educativas oficiales del distrito y, según la Alcaldía, beneficia a cerca de 155.000 estudiantes y 4.066 docentes. La meta planteada por el British Council para los ocho años de ejecución supera los 180.000 estudiantes beneficiados.

Paola Amar, secretaria distrital de Educación, explicó a SEMANA que el aprendizaje se organiza por etapas. Desde tercero de primaria, los niños participan en Global Kids, una estrategia inmersiva que busca familiarizarlos con el inglés y ampliar sus expectativas frente a las oportunidades internacionales.

En los grados noveno y décimo, las horas de práctica after school buscan afianzar los conocimientos; en grado 11, el trabajo se orienta al fortalecimiento de las competencias necesarias para las pruebas Saber 11, a vivir experiencias como los modelos de Naciones Unidas y las muestras musicales y culturales de la ciudad en inglés.

El idioma como herramienta

La estrategia no se limita a enseñar vocabulario y gramática. Lorena Bolívar, líder del programa de bilingüismo, explicó que Barranquilla incorporó el inglés a una malla curricular que permite trabajar contenidos como competencias ciudadanas, medioambiente y ciencias naturales en esa lengua, en más de 156 instituciones educativas.

“Nuestra intención era que los estudiantes utilizaran el idioma para aprender y comunicarse, en lugar de limitarlo a una clase y así lo han hecho. Llevan la esencia barranquillera a la segunda lengua. Con ello han podido familiarizarse con expresiones cotidianas y abordar elementos de su propia cultura, como el Carnaval de Barranquilla, en inglés. Incluso los niños que viven cerca al mar aprendieron a decir ‘mototaxi’. Ahora dicen: I’m going to take the ‘tuk-tuk’”, señaló Bolívar.

En agosto de 2026, el Distrito presentó el BAQ English Curriculum, una ruta pedagógica diseñada con el British Council y docentes y expertos nacionales e internacionales. El currículo establece una progresión desde transición hasta grado 11, con cuatro ejes: salud y vida, medioambiente, convivencia y paz, y ciudadanía global. Su objetivo es conectar el aprendizaje del inglés con las necesidades del entorno y con competencias útiles para la vida profesional.

Los niños de estratos 1, 2 y 3 han sido los más beneficiados con la iniciativa Barranquilla Bilingüe. Foto: British Council - API

Los docentes, parte de la transformación

La formación de los profesores es otro componente central. Según Amar, actualmente 3.406 docentes están vinculados directamente al proceso, además, alrededor de 4.000 maestros han sido formados en competencias lingüísticas y metodológicas.

La política también contempla experiencias de formación internacional. A través de Misión UK, algunos docentes han accedido a becas en el Reino Unido para conocer metodologías de enseñanza que luego puedan replicar con sus colegas.

“Estuvimos hace dos semanas en Reino Unido con 15 ‘curriculum champions’, quienes se han involucrado de lleno en la sostenibilidad de este proyecto, completando con excelencia los módulos y las aplicaciones que los evaluaban”, mencionó Bolívar.

Colegio que da ejemplo

El colegio IED Bilingüe María Cano, ubicado en el suroccidente de la ciudad, es uno de los mayores ejemplos de “dignificación y transformación de jóvenes y docentes gracias al inglés”, ya que ha vivido un proceso de transformación desde hace más de una década y pasó de ser un centro de educación común en una zona “complicada de la ciudad” a convertirse en uno de los seis colegios bilingües nacionales de todo Barranquilla.

Aquí estudiantes de extraedad escolar, de horas nocturnas y procedentes de responsabilidades penales pueden tener las mismas oportunidades que cualquier alumno de un colegio público o privado de la ciudad.

Resultados y retos para 2030

Amar señaló que Barranquilla invierte más de $11.000 millones al año en el programa y que el British Council aporta otros $1.000 millones. En total, la Alcaldía ha dispuesto un espaldarazo financiero superior a $80.000 millones a lo largo del proyecto.

Las cifras de las pruebas Saber muestran avances en el nivel de inglés de los estudiantes. De acuerdo con los datos compartidos por Bolívar, la proporción de jóvenes ubicados en el nivel Pre-A1 pasó del 54 % en 2020 al 32 % en 2025. En el otro extremo, quienes alcanzaron el nivel B1 o superior aumentaron del 7 al 15 % durante el mismo periodo.

La Alcaldía también reportó que el porcentaje de estudiantes en los niveles B1 y B+ llegó al 15 % en las pruebas Saber 11 de 2025. El dato ubica a Barranquilla por encima de Bogotá, Cali y Medellín en esa medición, según el balance oficial.

Los jóvenes barranquilleros han ido involucrando el inglés dentro de su lenguaje coloquial y sus actividades culturales. Foto: Guillermo Torres

La apuesta, sin embargo, no consiste únicamente en mejorar resultados académicos. Para Amar, “el inglés debe entenderse como un derecho y no como un privilegio”, especialmente para los estudiantes de colegios públicos. “La meta es que el dominio de una segunda lengua deje de depender de la capacidad económica de las familias y se convierta en una herramienta para acceder a nuevas oportunidades”, complementó.

La estrategia se apoya, en palabras de Bolívar, en tres principios: políticas claras, personas que creen en el proyecto y persistencia. El desafío hacia 2030 será sostener esa formación durante toda la trayectoria escolar y convertir los avances en competencias que los jóvenes puedan utilizar dentro y fuera de Colombia de forma natural.

“Vamos por muy buen camino, creemos firmemente en el ‘¡sí se puede!’ Y nosotros somos felices viendo que el alcalde Char va a cualquier casa o colegio de la ciudad y los niños le hablan en inglés. Él también se siente muy contento de lo que se ha realizado y lo que vendrá, porque esto no es solo de una persona, es un trabajo articulado de toda la ciudad”, concluyó Amar.