En la región, Colombia se ubica entre los países con menor dominio del inglés como segunda lengua. Diferentes mediciones apuntan a que solo el 10 % de las personas lo habla de forma fluida, lo que no solo limita el desarrollo personal, sino que cierra oportunidades académicas y laborales.
Por eso, con el propósito de transformar la calidad de la educación, generar mayor competitividad y productividad, e impulsar el desarrollo social y económico del país, nació en 2004 la Institución Universitaria Colombo Americana – ÚNICA. Un centro de educación superior especializado en la formación docente y el bilingüismo, único en su tipo en Colombia por ser completamente bilingüe.
Parte del foco de este proyecto, que inició como una iniciativa de responsabilidad social del Grupo Bolívar en alianza con el Centro Colombo Americano, fue “formar una nueva generación de maestros para que llegaran a todas las regiones, brindando educación general de calidad y fomentando el bilingüismo entre los jóvenes”, explicó María Lucía Casas, rectora de la institución. Su objetivo, resaltó, siempre ha sido el mismo: abrir una nueva ventana de oportunidades.
Hoy, ÚNICA se ha convertido en un motor de transformación social para miles de jóvenes, que han encontrado una opción para mejorar su calidad de vida e impactar positivamente en sus comunidades. Juan Pablo Pinzón, egresado de ÚNICA, es el mejor ejemplo.
“Nunca imaginé el impacto que podía llegar a tener el inglés en mi vida y tampoco el de poder llegar a enseñarlo en un aula de clase. Desde el colegio, vi el idioma como una oportunidad para mi futuro y ÚNICA me dio una formación y un criterio bastante fuerte que trascendió lo teórico, para enfrentar los retos y realidades que tiene la educación en la actualidad”, aseguró Pinzón, quien ahora trabaja simultáneamente con varias instituciones como la Universidad de Los Andes.
Su trabajo, sin embargo, va más allá de la ciudad. Pinzón contó lo gratificante que ha sido trabajar con estudiantes y población en zonas rurales, como Pensilvania, Caldas, un municipio con grandes brechas educativas. “Trasladar ciertos tipos de aprendizajes a zonas rurales es muy significativo: representa democratizar el acceso a herramientas para cerrar brechas”, destacó Pinzón. “Porque la zona geográfica donde viven no debe limitar su potencial”.
Dominar el inglés en la actualidad, subrayó Pinzón, es una gran puerta de entrada al mundo laboral, además de que posibilita desenvolverse mejor en el día a día, viajar, conocer otras culturas y, sobre todo, aportar al desarrollo de sus propias comunidades.
Este enfoque social es un pilar de formación en ÚNICA, que también dirige proyectos transversales relacionados al desarrollo de habilidades socioemocionales, la responsabilidad social, el desarrollo de pensamiento crítico y el trabajo en iniciativas comunitarias.
Más que una segunda lengua
Para lograr estos objetivos, la rectora de la institución afirma que vienen avanzando en diferentes estrategias, entre las que sobresalen el fortalecimiento de las competencias docentes, la innovación tecnológica, la sostenibilidad y la formación pertinente, desarrollando así competencias para enfrentar los desafíos actuales.
“El no tener acceso a educación de calidad o no poder aprender una segunda lengua genera unas brechas inmensas en términos de oportunidades. De ahí nace la convicción de que hay que tener un país mejor educado, con una formación que sea pertinente y que atienda las necesidades sociales y productivas de Colombia”, resaltó la directiva, a la vez que reveló que “uno de los mayores retos que hemos identificado en términos educativos han sido las distancias que existen entre los rural y lo urbano, y lo público y lo privado”.
Otro de los factores que ha impedido avanzar es que “el país sigue educando como si estuviera en los años 70”. Esto, explicó Casas, responde a diferentes razones; sin embargo, la falta de actualización por parte de los maestros es una de las más latentes.
“Por eso es necesario tomar decisiones valerosas, que se conviertan en generadoras de políticas públicas, con metas claras, pertinencia y calidad, así como voluntad política e individual para manejar los retos del mundo actual”, señaló.
Así pues, con el objetivo de fortalecer toda esta oferta, ÚNICA lleva 15 años trabajando una alianza con el Colegio Nueva Granada (CNG), enfocada en realizar prácticas académicas que sigan formando docentes altamente capacitados, innovadores y con un nivel de inglés que les permita enseñar y aprender en este idioma.
Liliana Borrero, destacada líder educativa del Colegio Nueva Granada (CNG), donde actualmente se desempeña como Director of Learning Programs, manifestó que la alianza le apuesta a dos factores clave. “Uno, la alta calidad a los docentes que es la variable más importante para impactar en el aprendizaje, y el otro, que el bilingüismo permite que nuestros docentes tengan un acceso a la economía global y mayor apertura cultural. Todo esto se transforma en desarrollo y progreso para el país”, destacó la experta.
Al mismo tiempo, Borrero aseguró que su trabajo se cimenta desde “una educación integral” que entiende que la formación docente, además de priorizar el ámbito académico, debe “asegurarse de formar buenas personas que enfrenten los desafíos éticos y sociales del momento”.
Una educación “ÚNICA”
Diferentes estudios demuestran que aprender un nuevo idioma estimula diversas áreas del cerebro, fortaleciendo las capacidades cognitivas y contribuyendo al bienestar y la salud mental. Beneficios que, según Casas, permiten también relacionarse mejor con otras culturas, generar cercanía con otras personas y desempeñarse en labores más allá de lo tradicional en países como Colombia.
Además del componente académico, la institución cuenta con programas como ÚNICA al Servicio de los ODS y la Agenda 2030, que están integrados desde el primer semestre en los planes de estudio. De esta manera, todas las asignaturas se articulan con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente con el de educación de calidad, pero también con temas como trabajo digno, justicia social, cuidado del medioambiente y respeto por la diversidad.
“La docencia es una vocación y una responsabilidad muy grande. Estamos formando vidas, y cada momento que estamos en un aula, tenemos una oportunidad para transformar el país”, concluyó Borrero.
Más que una fórmula, el éxito de ÚNICA responde a una convicción. “Formar profesionales conscientes de su capacidad para generar cambios y con el compromiso de poner ese potencial al servicio de la sociedad”, finalizó Casas.
*Contenido elaborado con el apoyo de ÚNICA.