En La Peña, corregimiento de Sabanalarga, los vestigios de árboles antiguos se convirtieron en una herramienta para aprender de ciencia conociendo el territorio. Aquí, 30 estudiantes de secundaria recorren los lugares donde aparecen restos fósiles, los llevan al laboratorio y los estudian para comprender diferentes cambios climáticos ocurridos en el pasado y reconstruir variables climáticas, además de analizar cómo eran las precipitaciones, la temperatura y la evaporación de los restos ambientales del Atlántico.
El trabajo se desarrolla en el Museo Paleontológico de La Peña Atlántico (MUPAPA), donde los jóvenes participan en un proceso de exploración, clasificación y experimentación. Su investigación, denominada Xilópalos, nació en el año 2021 y, tras cinco años de trabajo, fue seleccionada entre las 349 propuestas presentadas al Premio GEMAS 2026, organizado por la Corporación Autónoma Regional del Atlántico (CRA) y Ultracem.
Los restos estudiados podrían tener entre 1,3 y 1,5 millones de años, según las edades aproximadas referenciadas por Luis Arjona, director del museo y uno de los docentes que acompaña el proceso.
Del hallazgo al laboratorio
Arjona explicó en SEMANA que el proyecto involucra a estudiantes de sexto a undécimo grado de la Institución Educativa Técnica de La Peña. Bajo la orientación de la ingeniera agroforestal y docente Marta Lucía Molina Torres, los participantes comienzan por localizar y recolectar los especímenes en campo. Después los trasladan al museo, donde registran sus características y avanzan en su identificación y clasificación.
El procedimiento incluye diarios de campo, cuadrículas de los fósiles, registros fotográficos e informes. Los estudiantes también elaboran infografías y preparan los resultados para una feria científica. El proceso se extiende durante diez meses, entre febrero y noviembre, y combina trabajo de campo, herramientas digitales y metodología STEAM, que integra ciencia, tecnología, ingeniería, artes y matemáticas.
“Hemos logrado crear en los jóvenes de La Peña, Sabanalarga y nuestros visitantes una forma de construir ciencia y utilizarla para recrear la historia del pasado geológico, ambiental, geográfico y antropológico del contexto rural del Atlántico”, mencionó Arjona.
Adicionalmente, el docente considera que el interés por el patrimonio cultural ha generado en los jóvenes el deseo de indagar y crear propuestas para estudiar su pasado y hacerlo parte de su idiosincrasia. “Esto nos demuestra el cumplimiento de tres factores pedagógicos importantes: el científico, el cultural y el educativo”, complementó.
Un museo convertido en escuela
El MUPAPA es el espacio donde estos jóvenes desarrollan sus aprendizajes. En sus salas se exhiben fósiles de megalodones, tigres dientes de sable y perezosos gigantes, entre otros ejemplares, que permiten acercar a los visitantes a la historia natural de la región.
Durante más de 20 años la Fundación de Ciencias Naturales (FUNCINAT), organización ambientalista y científica, ha estado trabajando por construir una cultura científica y ambiental en el departamento del Atlántico, iniciando en La Peña con la puesta en marcha del MUPAPA, además de construir un laboratorio ambiental en una pequeña porción de la isla Martin Cabeza, denominada ‘la islita’, un espacio donde encontramos el único humedal dentro del embalse del Guajaro.
Debido a su importancia fue declarado bien de interés paleontológico y geológico de la nación por parte del Sistema Geológico Colombiano (SGC) según resolución N° 0426 de 2025. Lo que lo convierte en el único bien de interés del Caribe colombiano que expone material paleontológico y geológico en la región.
Este proyecto, en sus primeras etapas contó con el apoyo del paleontólogo argentino Ricardo Pasquali, investigador del Departamento de Paleontología de Vertebrados del Museo de La Plata en Buenos Aires, además del SGC, “quien nos dio las bases para la conservación y el cuidado del patrimonio hallado y su posterior reporte”.
También hubo representación de la Universidad del Norte, gracias al Dr. en paleontología Aldo Rincón, quien organizó con sus semilleros de investigación de la Facultad de Geología el contexto geológico de los especímenes hallados; la Universidad del Rosario, con el Dr. Edwin Cadena, quien constantemente monitorea los hallazgos y su posterior identificación; la Universidad de los Andes y la Universidad del Atlántico, quienes promueven la investigación científica en el MUPAPA.
El museo también ha recibido apoyo de la Gobernación del Atlántico. En 2019, la administración departamental invirtió en su adecuación y puesta en servicio; en 2025 realizó nuevas acciones de restauración y fortalecimiento de sus espacios. Esa continuidad ha contribuido a consolidarlo como un lugar de conservación, investigación y divulgación del patrimonio paleontológico.
“La gobernación del Atlántico, a través de la Secretaría de Cultura y Patrimonio Departamental, es la única entidad gubernamental que se preocupa por mejorar los espacios físicos y museográficos del MUPAPA”, contó Arjona.
El camino no ha sido fácil. El docente reconoció que el sustento económico del proyecto ha llegado de parte de su familia y que las administraciones locales de Sabanalarga han sido un problema:
“Hemos resistido a todo tipo de obstáculo desde lo político; la sede en que se encuentra el mupapa fue un espacio abandonado y baldío que pertenece al municipio, por ello, cada vez que hay elecciones de alcaldes quieren quitarnos el comodato del espacio. Sumado a eso, diferentes inundaciones destruyeron en tres oportunidades la museografía y toda su infraestructura, y nuestro pequeño laboratorio. La financiación de los proyectos, incluyendo xilópalos, ha sido con los recursos de mi esposa y los míos. El municipio de Sabanalarga jamás nos ha tenido en cuenta”.
Premio GEMAS
La selección de Xilópalos en GEMAS 2026 puso el trabajo de La Peña en un escenario de reconocimiento ambiental junto con otras iniciativas del departamento. Para los estudiantes, representa una oportunidad de compartir los resultados de una investigación que conecta educación, patrimonio y conocimiento científico.
Finalmente, Arjona mencionó que estar seleccionado en GEMAS “es muy importante porque reconocen el esfuerzo y trabajo pedagógico que se ha llevado con jóvenes de escasos recursos que inician procesos científicos desde su contexto y construyen sueños de avanzar en sus proyectos de vida”.
Marta Lucía Molina Torres, por su parte, manifestó que “participar en GEMAS es una oportunidad para visibilizar el trabajo que hacemos desde La Peña y, sobre todo, para demostrar que nuestros jóvenes tienen la capacidad de investigar, generar conocimiento y convertirse en agentes de protección de su propio entorno”.
La premiación está prevista para el 29 de octubre en Combarranquilla.