A dos días de la segunda vuelta presidencial, Colombia dio una nueva señal de transparencia electoral ante la comunidad internacional. El Consejo Nacional Electoral (CNE) instaló oficialmente la mayor Misión de Observación Electoral Internacional de su historia, un despliegue sin precedentes que acompañará la jornada del próximo domingo y que se suma a una amplia red de controles institucionales y ciudadanos para garantizar que cada voto sea contado y respetado.

El acto reunió en Bogotá a autoridades electorales nacionales e internacionales, representantes de organismos multilaterales, cuerpo diplomático, académicos y expertos en democracia y gobernanza electoral, en una jornada que también sirvió para ratificar el compromiso de las instituciones con unas elecciones libres, transparentes y legítimas.

La misión estará integrada por 1.694 observadores internacionales provenientes de 41 organismos electorales y de cooperación internacional de América Latina, Norteamérica y Europa. Con esta cifra, Colombia supera los 2.400 observadores internacionales acreditados durante todo el ciclo electoral de 2026, que incluye las elecciones legislativas, la primera vuelta presidencial y la jornada definitiva de este domingo.

Sin embargo, la observación internacional es apenas uno de los componentes del sistema de garantías diseñado para estas elecciones. A los observadores internacionales se suman más de 15.000 observadores nacionales, cerca de 400.000 testigos electorales acreditados por las dos campañas presidenciales, jurados de votación, registradores, jueces de la República, organismos de control, auditores de sistemas y las comisiones encargadas del escrutinio.

Según el CNE, se instalarán más de 120.000 mesas de votación distribuidas en los 32 departamentos y 1.104 municipios del país. Además, las campañas tendrán presencia en el ciento por ciento de las mesas a través de sus testigos electorales, quienes podrán verificar el desarrollo de la jornada y contrastar los resultados consignados en los formularios electorales.

En otras palabras, se trata de una cadena de verificación que comienza antes de la apertura de las urnas, continúa durante la votación y se extiende hasta el escrutinio definitivo, con múltiples actores encargados de vigilar cada etapa del proceso y la consolidación de los resultados.

Para el presidente del Consejo Nacional Electoral, Cristian Quiroz, la magnitud de este despliegue refleja el compromiso institucional con la transparencia electoral y la confianza ciudadana.

“Hoy no solo instalamos una misión de observación; instalamos un espacio de cooperación al servicio de la democracia, la confianza, la legitimidad y la transparencia electoral. Que este acto marque el inicio de un proceso que contribuya a fortalecer la confianza pública en unas elecciones libres y transparentes”, afirmó.

Cristian Quiroz, presidente del Consejo Nacional Electoral. Foto: ALEJANDRO ACOSTA-SEMANA

El presidente del CNE destacó, además, que pocas democracias cuentan con un esquema de vigilancia tan amplio como el colombiano.

“Las dos campañas van a contar con testigos electorales en cada mesa de votación del país. A esto se suma la presencia de observadores nacionales e internacionales, organismos de control y autoridades electorales. Esta será la elección más vigilada en la historia de Colombia”, aseguró.

A juicio del magistrado, las garantías no solo están respaldadas por el diseño institucional, sino también por los resultados de los procesos recientes. Y recordó que los resultados preliminares de la primera vuelta estuvieron disponibles en 40 minutos y el proceso de escrutinio concluyó sin reclamaciones.

“Las elecciones no se declaran, se demuestran. Tuvimos cero reclamaciones en el escrutinio. Esa es una demostración de que las instituciones funcionan y existen garantías para todos los actores políticos”, afirmó.

¿Qué dicen los observadores?

Esta percepción no proviene únicamente de las autoridades electorales colombianas. Los observadores internacionales que acompañarán la jornada coinciden en que el país cuenta con mecanismos de control y verificación que fortalecen la confianza en los resultados.

Entre las organizaciones acreditadas para acompañar la segunda vuelta se encuentran la Fundación Internacional para Sistemas Electorales (IFES), Transparencia Electoral, IDEA Internacional, la Unión Interamericana de Organismos Electorales (UNIORE), la Asociación de Magistradas Electorales de las Américas (AMEA), la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión Europea y otras entidades especializadas en observación y fortalecimiento democrático.

La misión internacional estará liderada por Daniel Bejas, presidente de la Cámara Nacional Electoral de Argentina, designado por la UNIORE como jefe de la Misión de Observación Electoral para las elecciones presidenciales colombianas.

Leandro Querido, director y fundador de Transparencia Electoral, considera que las elecciones realizadas hasta ahora han demostrado la fortaleza institucional del sistema electoral colombiano.

“Venimos de dos procesos electorales que se desarrollaron de manera correcta con observación nacional e internacional y amplios mecanismos de control partidario. Los resultados fueron posteriormente validados por el conteo definitivo y todos los actores coincidieron en que se trató de elecciones íntegras y con resultados confiables”, señaló.

Para Querido, el principal mensaje es que los cuestionamientos surgidos durante el proceso electoral han encontrado respuesta en mecanismos verificables y auditables.

“La gente sale a votar cuando considera que su voto será correctamente contabilizado. La confianza en el sistema electoral colombiano ha crecido y eso se refleja también en los niveles de participación”, sostuvo.

Desde una perspectiva similar, Máximo Zaldívar Calderón, director regional para América Latina y el Caribe de la Fundación Internacional para Sistemas Electorales (IFES), considera que la presencia de observadores internacionales cumple una doble función: acompañar técnicamente la jornada y fortalecer la confianza ciudadana.

“No hay que escatimar esfuerzos cuando se quiere fortalecer la integridad electoral. La ciudadanía debe saber que Colombia no está sola, sino acompañada por expertos y autoridades electorales de distintas partes del mundo que vienen a aportar confianza y transparencia al proceso”, afirmó.

Para Zaldívar, uno de los aspectos más relevantes ha sido la apertura de las autoridades electorales frente al escrutinio internacional.

“Las entidades electorales han abierto sus puertas para que ciudadanos, actores políticos y observadores podamos conocer de primera mano cómo funciona el sistema y cómo se garantizan los resultados”, agregó.

Confianza: el desafío de la democracia

En un contexto marcado por la polarización política y la circulación de información falsa en entornos digitales, la confianza en las instituciones electorales se ha convertido en uno de los principales desafíos de las democracias contemporáneas.

José Luis Mateos Crespo, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Salamanca e integrante de la misión internacional, considera que Colombia cuenta con herramientas sólidas para responder a ese reto.

“Todos los medios y mecanismos están puestos al servicio de la democracia colombiana para que la jornada se desarrolle con normalidad, legitimidad y transparencia”, afirmó.

A su juicio, buena parte de esa confianza descansa en el trabajo coordinado de las autoridades electorales.

“La democracia colombiana tiene la fortuna de contar con organismos como el CNE y la Registraduría, que trabajan para que las elecciones se desarrollen con total transparencia y legitimidad”, señaló.

Asimismo, Laura Villalba, integrante del Tribunal Electoral de la Circunscripción Judicial del Departamento de San Pedro, Paraguay, explicó que los observadores internacionales verificarán aspectos como la apertura de las mesas, la disponibilidad del material electoral, las condiciones de accesibilidad para los votantes, el cierre de la jornada y los procesos de conteo.

“Es importante que la ciudadanía salga a votar y confíe en las instituciones electorales. La credibilidad es la base de cualquier democracia y nuestro trabajo es precisamente observar que todas las garantías se cumplan”, afirmó.

Los observadores internacionales coinciden en que están dadas las garantías para que la voluntad expresada por los colombianos en las urnas sea respetada. A su juicio, los mecanismos de control, la vigilancia de las campañas, la observación nacional e internacional y el trabajo de las autoridades electorales contribuyen a que los resultados de la segunda vuelta presidencial cuenten con la legitimidad, transparencia y confianza que exige una democracia.